Nación.Amenazas y disculpas
El acusado de amenazar a Waldo Wolff reconoció el delito y pidió disculpas
Santiago Peralta, acusado de amenazar a la familia del legislador porteño, reconoció su delito y se comprometió a visitar museos relacionados con el Holocausto.
En marzo de 2026, Santiago Peralta, de 29 años, amenazó a la esposa y a los hijos del legislador porteño Waldo Wolff mediante mensajes enviados a su cuenta privada de Instagram, en los que dirigió insultos antisemitas. La causa judicial llegó a su fin tras una mediación penal en la que el acusado reconoció el delito y expresó su arrepentimiento.
Peralta aceptó cumplir una serie de compromisos, que incluyen visitas al Museo Ana Frank y al Museo del Holocausto de Buenos Aires. La denuncia fue presentada por Wolff el 6 de marzo, lo que activó la investigación de la División Investigaciones Tecnológicas Especiales de la Policía de la Ciudad, que rastreó el origen de las comunicaciones hasta un domicilio en Florencio Varela, provincia de Buenos Aires.
Con la intervención de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas, se realizó un allanamiento en la vivienda del sospechoso, donde se secuestraron tres teléfonos celulares que fueron sometidos a peritaje. Durante la mediación, Peralta reconoció su autoría y formalizó su arrepentimiento en un testimonio grabado.
En una carta dirigida a Wolff y su familia, el acusado expresó: “Quiero expresar mis más sinceras disculpas por las expresiones inoportunadas vertidas en la red social Instagram”. Además, admitió que sus expresiones eran inaceptables y que las posiciones políticas nunca justifican insultos o amenazas.
Waldo Wolff valoró el desenlace del proceso y aceptó las disculpas, señalando que espera que la experiencia sirva para que otros entiendan que se puede discutir de política sin cruzar límites inaceptables. Este caso no es aislado en la trayectoria judicial del diputado frente al antisemitismo en plataformas digitales.
En mayo, la justicia porteña resolvió otra causa iniciada por Wolff contra un usuario de la red social X que lo había insultado, lo que también fue considerado un delito. Wolff subrayó que estos procesos marcan un antes y un después en el tratamiento de los discursos de odio en Argentina, destacando que las herramientas de investigación digital permiten identificar a los responsables de mensajes de odio y amenazas, incluso desde cuentas anónimas o privadas.
Fuente: Infobae