Nación.Privatización ferroviaria
Gobierno defiende la privatización del Belgrano Cargas tras salida de Grupo México
El Gobierno minimiza el impacto de la salida de Grupo México de la licitación del Belgrano Cargas, asegurando que el proceso sigue adelante con otros oferentes interesados.
La salida de Grupo México de la licitación de las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza ha generado interrogantes sobre el interés privado en el proceso. Sin embargo, desde el Gobierno se relativiza su impacto y se sostiene que las condiciones centrales de la privatización se mantendrán sin cambios.
El principal punto de conflicto es el Open Access, un esquema que permite que distintos operadores utilicen una misma red de vías para transportar cargas. El Ejecutivo ha decidido no revisar este esquema, considerándolo necesario para atraer nuevos operadores y ampliar el transporte de cargas.
Grupo México había expresado su desacuerdo con el Open Access y se reunió con funcionarios argentinos, incluyendo a Federico Sturzenegger, durante la Argentina Week. En esos encuentros, el Gobierno reafirmó su intención de favorecer la competencia y no estaba dispuesto a negociar este punto.
A pesar de la sorpresa que causó el comunicado de la empresa, el Gobierno reconoce que perder a un potencial oferente internacional no es una buena noticia, pero asegura que esto no altera el desarrollo de la licitación. Actualmente, hay al menos ocho oferentes inscriptos, lo que genera optimismo en el Ejecutivo.
La apertura de ofertas está prevista para el 11 de noviembre, aunque el Ministerio de Economía está analizando pedidos de prórroga presentados por las empresas, sin que aún se sepa la duración de dicha prórroga.
En paralelo, el Ministerio de Economía tiene pendiente la publicación de los pliegos para el material rodante y los talleres ferroviarios, procesos que complementarán la concesión de las vías. Se estima que estos pliegos se publicarán la próxima semana.
El Open Access, que fue incorporado por la Ley 27.132 en 2015, busca permitir que distintos operadores ferroviarios utilicen una misma red de vías, en lugar de depender de un único concesionario. La apuesta oficial es que la competencia aumente la capacidad y mejore un sistema que enfrenta problemas estructurales de densidad de carga.
Además, el esquema permite que las unidades de negocio —administración de la infraestructura, operación ferroviaria y mantenimiento— se integren o funcionen por separado, facilitando el ingreso de nuevos participantes, incluidas compañías mineras y operadores logísticos.
En este contexto, el Gobierno mantiene conversaciones con empresas vinculadas a la minería, como Rio Tinto, Ganfeng Lithium, Glencore plc y Vicuña Corp., así como con otros actores del sector ferroviario y del transporte de cargas. Sin embargo, estos intercambios no garantizan que las compañías vayan a competir directamente por la concesión, ya que podrían presentarse en consorcios o participar mediante contratos con futuros concesionarios.
Fuente: Ámbito