Nación.Crédito al consumo
Crédito al consumo congelado: caída en tarjetas y préstamos personales
La caída del poder adquisitivo y la morosidad frenan el crédito y el consumo en pesos, mientras aumentan los depósitos y la demanda en dólares.
A pesar de la baja de tasas, la pérdida de poder adquisitivo y el temor de los bancos por los niveles de morosidad están frenando la reactivación del consumo diario. En septiembre, el crédito al consumo mostró otra retracción tanto en tarjetas de crédito como en financiamiento personal.
En contraste, el mercado en dólares presenta un aumento en los depósitos en moneda dura y una mayor demanda por la compra de divisas. Según el Grupo SBS, el crédito sigue siendo el eslabón que aún necesita más dinamismo. Al medir el stock promedio de 20 días, los préstamos privados en pesos ceden en el margen en términos reales (-0,2%), con una contracción del 1,2% real en tarjetas de crédito, en un contexto de mora elevada.
Los préstamos personales también caen, mientras que documentos, prendarios e hipotecarios anotan subas reales. La demanda real de dinero, medida por el M2 privado, permanece en niveles bajos, lo que explica la cautela del BCRA para remonetizar vía compras en el MLC, además de limitar la presión alcista en el dólar.
Desde 1816, se explica que el crédito bancario en pesos al sector privado sigue rezagado, con una caída de 0,4% real en septiembre, asumiendo una inflación de 1,8% en el mes. Los préstamos hipotecarios, cuyo stock creció 3,7% real el mes pasado, son la notable excepción, en parte gracias al impulso de los plazos fijos del FGS.
Desde Equilibra, se señala que, a pesar del recorte de tasa de interés del mes, el deterioro del ingreso real disponible y la morosidad obstaculizan la reactivación de los préstamos al consumo. Guillermo Barbero, socio de First Capital Group, destaca que en los últimos doce meses, en once se han registrado caídas en términos reales de la cartera de préstamos personales.
En el segmento en dólares, los depósitos privados en moneda dura alcanzan los u$s42.000 millones, con un crecimiento de u$s1.000 millones en septiembre, mientras que los préstamos en esa moneda crecieron 3,8% hasta u$s26.200 millones.
La consultora LCG indica que, a pesar de cambios normativos que podrían facilitar el crédito a las familias, la oferta y la demanda difícilmente se recuperen con vigor debido a los altos niveles de morosidad. La Fundación Mediterránea también confirma el estancamiento del crédito en pesos al sector privado, que actualmente representa un 8,8% del PIB.
En un escenario de desaceleración inflacionaria, el sostenido flujo hacia la divisa responde a una reconfiguración de portafolios. Los expertos consideran que la coyuntura monetaria actual refleja la tensión entre consolidar la desinflación, acumular reservas y reactivar el nivel de actividad. Ante una demanda de pesos que no logra traccionar al ritmo esperado, la autoridad monetaria ha optado por priorizar la acumulación de divisas.
Fuente: Ámbito