Violencia criminal
Armas modificadas y guerras entre bandas: así cambió la violencia criminal en Uruguay
Los homicidios crecieron 6,6% en el primer semestre y los casos cometidos con Glock adaptadas para disparar en ráfaga casi se duplicaron.
En Uruguay, el primer semestre de 2026 se ha visto marcado por un aumento en la violencia criminal, con un total de 195 homicidios, lo que representa un incremento del 6,6% en comparación con el mismo período del año anterior. Este aumento se ha visto acompañado por un uso creciente de armas modificadas, especialmente pistolas Glock adaptadas para disparar en ráfaga.
El ministro del Interior, Carlos Negro, reconoció ante legisladores que las cifras de este año son preocupantes y atribuyó el problema a una situación estructural que afecta al país desde al menos 2018. Desde entonces, la tasa de homicidios ha superado los 10 por cada 100.000 habitantes, salvo en los años de pandemia. La mayoría de los asesinatos se originan en disputas y venganzas entre grupos criminales, lo que ha generado un ciclo de violencia que se perpetúa a lo largo del tiempo.
Actualmente, hay 2.700 personas registradas en estructuras criminales en Uruguay, que incluyen 137 organizaciones activas. Estas bandas han incrementado su poder de fuego al modificar armas semiautomáticas para convertirlas en automáticas, lo que ha llevado a un aumento en los homicidios relacionados con el tráfico de drogas y conflictos criminales, especialmente en Montevideo y Canelones.
Para abordar esta problemática, el Ministerio del Interior ha presentado una estrategia nacional que incluye limitaciones y prohibiciones sobre las impresiones 3D de armas. Sin embargo, las autoridades han señalado que existe una creciente filtración de armas y municiones desde las fuerzas de seguridad hacia el mercado ilegal. En 2024, se reportó que el 80% de las armas incautadas en homicidios tenían el número de serie borrado, dificultando su rastreo.
Además, el 58% de los homicidios recientes se originó en conflictos entre grupos criminales que luchan por el control del tráfico de drogas. Estos enfrentamientos no son aislados, sino que están precedidos por un trasfondo de agresiones y amenazas, creando un ciclo de venganza que perpetúa la violencia. Las autoridades han identificado que los criminales utilizan tecnología de rastreo para planificar sus ataques, lo que ha llevado a un aumento en la letalidad de los delitos.
Fuente: Infobae