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La mesa política blue de Javier Milei toma distancia de la agenda oficial y debate cómo llegar a 2027
La mesa política de La Libertad Avanza discute estrategias electorales y medidas económicas, evidenciando tensiones internas sobre la toma de decisiones en el Gobierno.
La mesa política de La Libertad Avanza enfrenta una interna sobre su influencia dentro del Gobierno. Este conflicto fue evidenciado por Patricia Bullrich, quien expresó su desconocimiento sobre el capítulo de discapacidad del Presupuesto 2027, a pesar de haber participado en la reunión previa a su presentación en Casa Rosada.
La jefa del bloque de senadores libertarios ha reclamado mayor participación en las decisiones que deben defenderse en el Congreso, cuestionando que algunas definiciones importantes se resuelven en un circuito más reducido, alejado de la estructura formal liderada por Javier Milei. Este entorno ha sido denominado como la "mesa política blue".
La tensión ha revelado una dinámica que se repite en Balcarce 50. Existe una reunión semanal institucional de coordinación, que incluye a Karina Milei, Santiago Caputo, Diego Santilli, Martín Menem y Bullrich, pero también un ámbito informal donde se toman decisiones clave del Gobierno. La primera reunión de esta semana fue suspendida debido a que Karina Milei asistió a la inauguración de una planta de litio en Salta, lo que ha limitado la difusión de las decisiones tomadas en este segundo circuito.
El conflicto se hizo evidente en la discusión sobre el tema discapacidad, donde Bullrich cuestionó que los cambios al proyecto no se discutieron previamente en la mesa política, contradiciendo al jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien afirmó que el tema había sido tratado. Para Bullrich, el problema no solo radica en el contenido de la propuesta, sino en el proceso de toma de decisiones que se trasladan al Congreso.
Este planteo es crucial, ya que el Gobierno necesita el apoyo de sus aliados para avanzar con el Presupuesto y la reforma electoral, que incluye la eliminación de las PASO. En este contexto, Karina Milei se encuentra en una posición delicada, intentando mediar entre Bullrich y Luis Caputo, mientras surgen señales de frustración por los cuestionamientos de Bullrich.
La discusión sobre discapacidad es solo un aspecto visible de un debate más amplio sobre cómo el Gobierno puede sostener su programa económico y, al mismo tiempo, construir políticamente de cara a 2027. El ala política demanda mayor coordinación y advierte sobre el costo que algunas decisiones pueden tener en el Congreso y entre los aliados, mientras que el área económica sostiene que las variables del programa no pueden estar condicionadas por urgencias políticas.
La diferencia entre los dos circuitos se evidenció en la actividad del lunes, cuando Javier Milei encabezó una reunión de Gabinete tras su regreso de París. La ausencia de Caputo generó distintas versiones sobre su estado, lo que volvió a poner de manifiesto las dificultades de coordinación interna que el Gobierno ha intentado manejar.
Además, Javier Milei invitó al economista Alberto Ades, quien presentó su trabajo sobre geopolítica y mercados ante el Gabinete. La discusión sobre cómo llegar a 2027 sin alterar los pilares del programa económico ha ganado relevancia, con Bullrich sugiriendo que el dólar debería ajustarse a la inflación, un planteo que choca con la estrategia del equipo económico.
La tensión se intensifica a medida que el oficialismo se acerca a un momento decisivo para avanzar con el Presupuesto 2027 y la reforma electoral. La mesa política formal deberá demostrar su peso real en el proceso de toma de decisiones, ya que la discusión no solo se centra en quiénes participan, sino en qué decisiones se llevan a la mesa antes de ser tomadas y cuáles se presentan cuando el margen de negociación es limitado.
Fuente: Ámbito