Nación.Presupuesto 2027
Presupuesto 2027: entre un superávit falso y una acumulación de deuda insostenible
El proyecto de Presupuesto 2027 prevé una reducción del gasto público del 26,7% respecto de 2023 y un superávit financiero del 0,23% del PBI, pero surgen dudas sobre su sostenibilidad.
El proyecto de Presupuesto 2027, enviado al Congreso por el Poder Ejecutivo el 15 de septiembre, prevé una reducción del gasto público del 26,7% respecto de 2023. La iniciativa establece un gasto de la Administración Nacional de $202,1 billones, inferior al gasto devengado en 2023, que fue de $275,7 billones en valores constantes del año 2027.
El gasto primario del Sector Público Nacional, que en 2023 representaba el 19,5% del PBI, se ubicaría en 14,2% en 2027. A pesar de que se proyecta un superávit financiero del 0,23% del PBI, este se explica casi en su totalidad por la reducción del gasto, y su magnitud es muy acotada. El resultado financiero proyectado asciende a $3,3 billones, generado principalmente por empresas públicas y fondos fiduciarios, con un aporte de la Administración Nacional de solo 0,02% del producto.
Además, se acumula una deuda contingente derivada de gastos sociales esenciales reprimidos y deudas con proveedores. La recaudación, que ha caído un 3,8% entre enero y agosto, debería crecer un 5,4% real en el último cuatrimestre para alcanzar los objetivos del proyecto. Para 2027, se proyecta un crecimiento del 6,1% real, apoyado en un crecimiento del PBI de 4,0%.
El proyecto también muestra una caída significativa en el gasto en áreas clave. Por ejemplo, la función Vivienda y Urbanismo se reduce en un 98,9%, y la Educación y Cultura cae un 44,1%, quedando en 0,77% del PBI, el tercer registro más bajo desde 1983. Las transferencias a las provincias también se ven afectadas, con una disminución del 19,7% en las transferencias de capital.
El endeudamiento bruto previsto es de $324 billones, reflejando principalmente la refinanciación de vencimientos. Además, el proyecto incluye reformas legales que podrían afectar la movilidad de las asignaciones familiares y la asignación específica sobre importaciones, lo que genera preocupación sobre la sostenibilidad fiscal y el impacto en los sectores más vulnerables.
Fuente: Ámbito