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Miguel Kiguel advirtió sobre el futuro del dólar y el impacto del cepo
El economista advirtió que la paz cambiaria se sostiene con "intervención implícita" y cepo. Reclamó un dólar más alto para acelerar la compra de reservas, hoy en u$s9.500 millones.
El economista Miguel Kiguel advirtió que la estabilidad del dólar en 2026 se debe a una estrategia de intervención implícita, diseñada para anclar las expectativas de inflación a costa de retrasar la paridad cambiaria. Durante una conferencia en la IAE Business School, Kiguel explicó que la continuidad del cepo cambiario genera dudas sobre la sostenibilidad del esquema actual.
Según Kiguel, la imposibilidad de que el dólar flote libremente bajo la ley de oferta y demanda distorsiona la formación de precios y plantea interrogantes sobre el verdadero valor de equilibrio de la divisa. A pesar de que las reservas netas actuales rondan los u$s9.500 millones, cifra que contrasta con el rojo de cerca de u$s11.000 millones heredado por la gestión de Milei, el economista considera que se necesita un mayor esfuerzo para alcanzar una posición de reservas robusta.
“Argentina debería tener entre u$s50.000 y 60.000 millones”, precisó. Aunque el Banco Central ha logrado comprar divisas, lo hace a ritmos que él califica como “bajos”. Kiguel enfatizó que la reconstrucción del balance del Banco Central tomará tiempo y que para comprar más dólares se necesita un tipo de cambio más alto.
El cepo al dólar es otro aspecto que genera dudas sobre el valor real de la divisa. Kiguel cuestionó la negativa del Gobierno a eliminar el cepo, sugiriendo que si los fundamentos macroeconómicos fueran tan sólidos como se plantea, la eliminación de las restricciones cambiarias debería ser un paso natural. “Si todo está tan bien, ¿por qué no lo sacan?”, se preguntó.
Finalmente, Kiguel relacionó el reciente incremento del riesgo país con la incertidumbre política que genera el escenario electoral de cara a 2027, advirtiendo que el principal peligro para el tipo de cambio no es una suba gradual, sino un “salto” brusco en su valor, que podría disparar la demanda de dólares.
Fuente: Ámbito