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La economía puede ser el talón de Aquiles de Javier Milei
El deterioro social y la menor actividad económica generan dudas sobre la sustentabilidad fiscal del gobierno de Javier Milei, afectando a la población.
El deterioro social afecta a todos los candidatos en el contexto actual de la economía argentina. A pesar de que se prevé un crecimiento del 2%, la mayoría de la población no experimentará una mejora significativa en su calidad de vida. Se estima que el salario se recuperará en lo que resta del año, pero aún así caerá en comparación con 2025.
El presidente Javier Milei ha manifestado que "si seguimos haciendo las cosas bien, tarde o temprano las cosas van a empezar a funcionar bien" y ha enfatizado la importancia de mantener el rumbo económico. Sin embargo, su secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne, ha señalado que el cierre y la quiebra de empresas son parte del "costo natural" para lograr un crecimiento económico saludable. Estas afirmaciones son bien recibidas por un pequeño sector de la economía, pero generan preocupación en el resto del empresariado.
Desde que Milei asumió la presidencia, el número de empresas activas en Argentina ha disminuido de 512.357 en noviembre de 2023 a 481.015 en 2026, lo que representa una caída de más de 31.000 empresas. Esto equivale a una reducción del 6,1% del tejido empresarial, con un promedio de 33 empresas cerrando cada día. Las expectativas de cambio son cruciales para la población, pero muchos jóvenes sienten que el trabajo o el estudio no les brindan oportunidades para mejorar su situación.
Las encuestas indican que una parte significativa del electorado ha perdido la esperanza y no encuentra candidatos atractivos. Además, los mercados están atentos a cómo el resultado electoral de 2027 podría influir en el rumbo económico del país.
El debilitamiento de la actividad económica ha llevado a diversas consultoras a ajustar a la baja sus previsiones de crecimiento. Aunque se espera un avance del 2,1% en el PIB, algunas consultoras han recortado sus proyecciones a 1,8%. El ministro de Economía, Luis Caputo, ha tenido que implementar ajustes para mantener el equilibrio fiscal, que es fundamental para el plan económico del gobierno.
La caída en la actividad económica se traduce en una menor recaudación tributaria, lo que ha llevado al gobierno a recortar el gasto en un 7% el mes pasado. Este círculo vicioso podría continuar, afectando aún más la economía. En el primer semestre de 2026, la pobreza aumentó al 32,3% y la indigencia al 7,5%, lo que refleja el impacto de la inflación en los hogares.
A pesar de las expectativas de una mejora en los salarios en la segunda mitad del año, se prevé que estos queden por debajo de los niveles de 2025. La falta de inversión es otro de los problemas críticos, con una caída del 11,1% en la Formación Bruta de Capital Fijo en el segundo trimestre de 2026. Esto se traduce en un estancamiento que podría complicar aún más la situación económica del país.
En resumen, aunque el gobierno busca mantener un crecimiento del 2%, este avance no parece suficiente para cambiar las expectativas de la población, lo que podría tener repercusiones en el ámbito político y económico en el futuro cercano.
Fuente: Ámbito