Nación.Salud Mental
Internaciones involuntarias y reforma de Salud Mental
La diputada nacional Antonela Giampieri explicó los cambios que propone la reforma de la normativa de Salud Mental en el país.
La discusión sobre la reforma de la Ley de Salud Mental llega al Senado con una pregunta que atraviesa a las guardias, las familias y los sistemas de salud de todo el país. El proyecto propone revisar el requisito de “riesgo cierto e inminente” para las internaciones involuntarias, sugiriendo en su lugar una respuesta que contemple el “riesgo grave para sí y para terceros”. Esta iniciativa busca modificar el régimen vigente desde 2010.
La diputada nacional Antonela Giampieri, de CABA por la Fuerza del Cambio, explicó que la norma de 2010 marcó un avance significativo, pero tras 16 años de aplicación, el sistema necesita correcciones ante situaciones complejas. La reforma incluye cambios en las internaciones involuntarias, la integración de equipos clínicos, la continuidad de hospitales especializados y la coordinación de recursos entre la Nación y las provincias.
Giampieri enfatizó que el objetivo no es abandonar el enfoque de derechos, sino evitar que una persona llegue sin asistencia a una crisis crítica. La ley actual establece que una internación sin consentimiento requiere un “riesgo cierto e inminente” para la persona o para terceros. La reforma propone reemplazar esta condición por “riesgo grave para sí y para terceros”, ampliando los elementos que los equipos de salud deben considerar antes de decidir una internación.
La diputada cuestionó que el criterio vigente se centre exclusivamente en lo que ocurre durante la consulta o en la guardia, sugiriendo que se deben tener en cuenta antecedentes clínicos y episodios previos. La reforma no presenta la internación como una respuesta automática, sino que busca que el sistema actúe antes de que la situación alcance un punto límite.
Otro eje de la reforma se centra en la composición del equipo que interviene ante una internación. Giampieri propuso que el procedimiento requiera dos firmas, una de las cuales debe ser de un médico o psiquiatra. Esta exigencia busca asegurar que se evalúen adecuadamente los factores detrás de una crisis, como el consumo de sustancias o patologías subyacentes.
La continuidad de los hospitales especializados en psiquiatría y salud mental también es un punto clave de la reforma. Giampieri argumentó que no todos los pacientes deben ser atendidos en hospitales generales, y que la respuesta sanitaria debe adaptarse a cada situación. En la Ciudad de Buenos Aires, mencionó hospitales como Borda, Moyano y Alvear como parte de una red especializada.
La diputada también abordó la prevención del suicidio y los consumos problemáticos entre adolescentes, destacando que las políticas públicas deben trabajar sobre señales de alerta antes de una crisis. Giampieri subrayó que el suicidio es la primera causa de muerte violenta en el país, con entre 11 y 12 muertes diarias, y que es un fenómeno prevenible.
Finalmente, Giampieri vinculó la salud mental con el uso de redes sociales y el crecimiento de herramientas de inteligencia artificial, abogando por una educación digital que explique a niños y adolescentes los riesgos de estas plataformas, en lugar de prohibiciones generales. La diputada concluyó que el Senado deberá decidir sobre la actualización del marco de internaciones y la organización territorial de la atención.
Fuente: Infobae