Nación.Auditoría interna
El Estado cambia la forma de auditarse: la SIGEN actualizó sus reglas tras casi 25 años
La SIGEN actualizó las Normas de Auditoría Interna Gubernamental, incorporando análisis de riesgos y nuevas herramientas tecnológicas tras 25 años de vigencia.
La Sindicatura General de la Nación (SIGEN) ha actualizado las reglas que rigen la auditoría interna en el Estado, tras más de dos décadas de vigencia de las Normas de Auditoría Interna Gubernamental (NAIG). Esta reforma, formalizada a través de la Resolución SIGEN N° 292/2026, deja sin efecto las normas aprobadas en 2002 y establece un nuevo marco técnico y metodológico para la auditoría interna en el Sector Público Nacional y las Universidades Nacionales.
La actualización no implica un quiebre con el modelo anterior, sino que se basa en la experiencia acumulada durante más de veinte años, incorporando nuevos criterios y prácticas profesionales para fortalecer el sistema de control interno. Uno de los cambios más significativos es la concepción de la auditoría como una herramienta que no solo revisa lo ocurrido, sino que también identifica riesgos, anticipa problemas y aporta información para mejorar la toma de decisiones.
Las nuevas normas fortalecen la independencia y objetividad de la auditoría interna, ampliando su función como instancia de aseguramiento y asesoramiento estratégico. El enfoque se centra en la gobernanza, la gestión de riesgos y el control, con el objetivo de generar recomendaciones y oportunidades concretas de mejora. La auditoría busca aportar una visión prospectiva y basada en evidencia sobre el funcionamiento de las organizaciones públicas.
La transformación tecnológica es un aspecto central en las nuevas normas, que incorporan el uso de herramientas tecnológicas para la recopilación, análisis y evaluación de información. También se profundizan las capacidades profesionales requeridas para los equipos de auditoría, incluyendo conocimientos actualizados, análisis de riesgos y habilidades de comunicación.
Otro eje de la actualización es la incorporación de un enfoque productivo en la acción pública. Las nuevas normas establecen que la auditoría debe prestar especial atención a los costos y gastos innecesarios, la calidad de los bienes y servicios, y el impacto económico de los controles. Las recomendaciones de nuevos controles deberán considerar la relación entre costo y beneficio, así como los riesgos que se busca reducir.
“La auditoría tiene que ser una herramienta útil para la gestión. Controlar no es poner obstáculos: es ayudar a que las cosas se hagan mejor”, afirmó Alejandro Díaz, síndico general de la Nación.
La actualización de las normas se da en el contexto del 2° Congreso Internacional de Control Gubernamental, organizado por la SIGEN, que reunió a más de 750 visitantes y 42 speakers de 11 países. Las nuevas NAIG representan un paso concreto en una agenda que busca adaptar el control público a una gestión cada vez más compleja y tecnológica.
El nuevo marco organiza las normas en cinco componentes y 13 principios, abarcando el propósito de la auditoría, las condiciones para su ejercicio, el gobierno de la función, su gestión y el desempeño de los servicios de auditoría. También se contemplan requisitos mínimos para un Sistema de Gestión de la Calidad de las Unidades de Auditoría Interna.
Con esta actualización, la SIGEN consolida una visión del control como una herramienta para mejorar la gestión, cuidar los recursos públicos, prevenir riesgos y generar valor para el Estado.
Fuente: Infobae