Regulación comercial
Vera: el Concejo aprobó un nuevo marco regulatorio para la actividad comercial
El Concejo de Vera aprobó un nuevo marco regulatorio que organiza la actividad comercial, estableciendo requisitos y clasificaciones para los establecimientos.
El Concejo Municipal de Vera aprobó por mayoría un nuevo marco regulatorio para la actividad comercial, presentado por el Ejecutivo verense y defendido por los concejales oficialistas Marcos Rubianes y Federico Moral, del bloque CREO–Unidos para Cambiar Santa Fe. Este proyecto fue el resultado de reuniones con comerciantes y representantes del Centro Comercial, y se realizaron modificaciones en comisión antes de su aprobación.
Rubianes destacó que el objetivo es establecer requisitos que permitan organizar la actividad comercial sin que las exigencias municipales se conviertan en un impedimento para la inversión. Las nuevas reglas tendrán un alcance general para todos los que desarrollen actividades comerciales en Vera, sin importar su procedencia o nacionalidad.
El marco regula aspectos como la localización, instalación, habilitación, ampliación y modificaciones de los establecimientos dedicados a la comercialización de productos, tanto minoristas como mayoristas. Se clasificarán en cuatro franjas según su superficie útil de exposición y venta: pequeñas (hasta 200 m²), medianas (de 200 a 400 m²), intermedias (de 400 a 800 m²) y grandes (más de 800 m²).
Uno de los puntos centrales de la normativa es la fijación de distancias mínimas para nuevas radicaciones de comercios que comercialicen productos similares. Los locales de hasta 200 m² no tendrán distancia mínima obligatoria, mientras que los de más de 200 m² deberán mantener separaciones que varían entre 200 y 400 metros, dependiendo de su tamaño.
La norma también declara como zona de máxima saturación urbanística el polígono delimitado por las calles Colón, Corrientes, Sarmiento y A. de Lezama, donde se requerirá una evaluación de impacto comercial, económico, urbano y social para nuevas radicaciones de mayor escala. Esto busca preservar el ordenamiento vial y la capacidad de los servicios públicos.
Además, el proyecto diferencia actividades de bajo, medio y alto impacto, estableciendo que las de bajo y medio impacto quedan exceptuadas de un procedimiento específico de evaluación, mientras que las de alto impacto deberán someterse a un estudio exhaustivo.
El Ejecutivo municipal deberá conformar un equipo técnico interdisciplinario para evaluar las solicitudes, y los costos de elaboración del informe correrán a cargo del solicitante. Las actividades de impacto medio y alto deberán solicitar un Informe de Factibilidad Comercial antes de iniciar el trámite de habilitación, y la respuesta municipal podrá ser favorable, con condiciones, o desfavorable.
El proyecto también establece requisitos documentales para la habilitación, con un plazo máximo de 30 días para la respuesta municipal. Las nuevas reglas no afectarán a los comercios con habilitación vigente al momento de la promulgación, y se contempla un régimen para ampliaciones de locales existentes.
Finalmente, se designa al Área de Comercio municipal como autoridad de aplicación y se habilita la celebración de convenios con diversas instituciones para elaborar estudios y promover políticas de capacitación y asistencia técnica para comercios y emprendedores locales.
Fuente: El Litoral