Educación y maternidad
Rosario acompaña a jóvenes madres con becas y espacios de cuidado
El Programa Equidad Educativa en Rosario ofrece becas y acompañamiento a jóvenes madres para facilitar su continuidad escolar.
Las responsabilidades de cuidado, las dificultades económicas y los problemas de traslado pueden complicar la continuidad escolar de adolescentes y jóvenes que atraviesan un embarazo o la maternidad. En Rosario, el Programa Equidad Educativa busca responder a estas dificultades mediante una beca económica y un acompañamiento que incluye talleres, espacios de escucha y articulación con escuelas, centros de salud y otras instituciones barriales.
Durante 2026, la iniciativa cuenta con 94 jóvenes inscriptas, distribuidas en los seis distritos de la ciudad. "La beca económica constituye una herramienta importante, pero el Programa Equidad Educativa es mucho más que una transferencia de dinero", explicó Celina Weiss, directora de Mujeres e Igualdad de la Municipalidad de Rosario. El trabajo se enfoca en conocer las situaciones particulares de las participantes y generar condiciones para que puedan sostener sus estudios.
La política municipal se desarrolla en el marco de la Ordenanza N.º 7.808/2004, que establece un régimen de becas para estudiantes embarazadas o madres que cursan sus estudios en establecimientos educativos de Rosario. En septiembre de 2026, el Concejo Municipal aprobó una modificación de esa norma que permite a las mayores de 20 años solicitar una excepción para acceder al beneficio e incorpora expresamente el acompañamiento integral como parte del programa.
El programa está dirigido a estudiantes que atraviesan situaciones de embarazo o maternidad y necesitan sostener, retomar o finalizar sus estudios. La beca busca contribuir a cubrir gastos vinculados con la escolaridad y el cuidado de sus hijas e hijos, con un monto equivalente al establecido para los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo para Protección Social, que se actualiza automáticamente.
Para acceder, las solicitantes deben acreditar su escolaridad, el embarazo o nacimiento y la concurrencia a controles médicos durante la gestación y el primer año de vida de la niña o el niño. También se contemplan requisitos vinculados con los ingresos familiares. Sin embargo, las dificultades que atraviesan las jóvenes no siempre se resuelven con un aporte económico. Weiss explicó que el equipo interdisciplinario interviene ante situaciones familiares complejas, problemas en los vínculos, violencias de género y obstáculos para acceder a la salud o conocer los recursos públicos disponibles.
El acompañamiento incluye espacios de escucha y orientación, intervenciones ante situaciones particulares y articulaciones con instituciones que puedan ofrecer respuestas. La tarea también busca fortalecer la autonomía de las participantes y sus redes de apoyo. "El trabajo del equipo incluye espacios de escucha, orientación y acompañamiento, intervenciones ante situaciones particulares y articulaciones con escuelas, centros de salud y otras instituciones para acercar respuestas a las necesidades de las jóvenes", precisó Weiss.
Desde 2024, el municipio profundiza una modalidad de trabajo territorial que busca facilitar el acceso al programa y fortalecer los vínculos de las participantes con las instituciones de su entorno. La estrategia comprende encuentros en los distintos distritos y espacios plenarios, con talleres inspirados en los principios de la Educación Sexual Integral. Durante las actividades se abordan temas relacionados con las maternidades, los cuidados, la salud, los vínculos, la prevención de las violencias de género y el conocimiento de derechos.
Una de las dificultades que el equipo busca atender es la posibilidad concreta de asistir a los encuentros. Las tareas de cuidado y los gastos de traslado pueden convertirse en obstáculos para participar de las actividades, incluso cuando las jóvenes tienen interés en hacerlo. Por eso, durante 2026 se incorporaron espacios de cuidado para las hijas e hijos de las participantes mientras se desarrollan los talleres, permitiendo que las jóvenes dispongan de un tiempo para participar de las actividades con mayor tranquilidad.
La reforma de la Ordenanza N.º 7.808/2004 introdujo cambios en las condiciones de acceso y en las obligaciones del programa. Uno de los principales es la posibilidad de que las estudiantes de 21 años o más soliciten una excepción al límite de edad. La autoridad de aplicación deberá evaluar cada pedido de acuerdo con las circunstancias particulares de la solicitante. La norma mantiene el límite general de hasta 20 años inclusive y establece de manera permanente la posibilidad de evaluar excepciones.
El cambio responde a la necesidad de contemplar recorridos escolares que requieren más tiempo para completarse y evitar que el embarazo o la maternidad se conviertan en un impedimento para finalizar los estudios. La ordenanza también incorpora un artículo específico sobre acompañamiento integral, estableciendo que la autoridad de aplicación debe implementar acciones para favorecer la permanencia, continuidad y finalización de las trayectorias educativas, teniendo en cuenta las particularidades de la gestación, la maternidad y las responsabilidades de cuidado.
La experiencia del programa pone el foco en las condiciones concretas que hacen posible sostener la escolaridad. La ayuda económica, los espacios de cuidado y el trabajo territorial buscan que las responsabilidades de la maternidad y las dificultades sociales no interrumpan la formación de las jóvenes. "Equidad Educativa es una política pública cuyo alcance va mucho más allá del otorgamiento de una beca. Su importancia no radica únicamente en la cantidad de beneficiarias o en el monto de la prestación económica, sino también en el trabajo cotidiano del equipo, las intervenciones que se realizan y el acompañamiento que reciben las jóvenes para sostener sus trayectorias educativas, acceder a sus derechos y fortalecer su autonomía", concluyó Weiss.
Fuente: El Litoral