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Zelenski cuestionó el alivio de las sanciones a Rusia y advirtió que podría alentar nuevos ataques
Zelenski expresó su preocupación por el alivio de sanciones a Rusia, advirtiendo que podría alentar nuevos ataques en medio del conflicto en Ucrania.
La decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de suspender temporalmente la aplicación de un paquete de sanciones contra Rusia ha generado reacciones opuestas en Moscú y Kiev. Mientras el Gobierno ruso celebra la medida, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, expresa su preocupación por el impacto que podría tener sobre los esfuerzos para poner fin a la guerra.
Trump firmó el viernes una orden ejecutiva que suspende temporalmente las sanciones contempladas en la denominada Ley Lindsey Graham, una iniciativa destinada a endurecer las restricciones económicas contra Moscú y limitar los recursos que financian su maquinaria militar. Zelenski cuestionó esta decisión y sostuvo que debilita la presión internacional sobre Rusia en un momento crítico para Ucrania, que enfrenta nuevos ataques contra su infraestructura energética.
“En un momento en que Rusia ha lanzado un ataque tan masivo contra nuestro sector energético, lamentablemente, en Estados Unidos se ha tomado la decisión de ignorar por completo la Ley Lindsey Graham”, escribió Zelenski en sus redes sociales. Según él, esta legislación podría ejercer una presión efectiva sobre el Kremlin para impulsar el final del conflicto. Además, advirtió que una reducción de las sanciones podría alentar nuevas ofensivas rusas: “Que Estados Unidos prescinda de las sanciones, que se relaje la presión al agresor y se premie financieramente a Putin no sirve más que para animarlo a seguir atacando”, afirmó.
Zelenski pidió mantener la presión económica sobre Moscú, argumentando que la Ley Lindsey Graham, que lleva el nombre del senador republicano fallecido y defensor de Ucrania, representa una herramienta de presión diplomática y económica sobre el presidente ruso, Vladimir Putin. Insistió en que la legislación aún podría desempeñar un papel importante en las negociaciones para poner fin a la guerra, aunque consideró necesario que Washington avance con su implementación efectiva.
La reacción de Kiev se produce en medio de los esfuerzos diplomáticos para encontrar una salida al conflicto y de los ataques rusos contra instalaciones energéticas ucranianas, que agravan la preocupación por la seguridad del suministro en el país.
Por otro lado, la reacción rusa fue diametralmente opuesta. Kirill Dmitriev, emisario del Kremlin, celebró la decisión de la administración Trump y destacó sus posibles consecuencias económicas. “La suspensión por parte de la administración Trump de la Ley Graham es un momento importante y realmente histórico”, sostuvo Dmitriev en sus redes sociales.
La decisión de Trump se produjo después de que, según información difundida por Deutsche Welle, el mandatario estadounidense alcanzara un acuerdo con Putin para que Rusia suministre diésel a los mercados estadounidense e internacional a cambio de un alivio de las sanciones. Este entendimiento se enmarca en un contexto de preocupación por los precios de los combustibles y su impacto sobre la economía estadounidense, especialmente con las elecciones legislativas de medio mandato a la vista.
Así, la suspensión temporal de las sanciones abre un nuevo foco de tensión en la relación entre Washington, Moscú y Kiev. Mientras Rusia celebra el alivio de las restricciones, Ucrania advierte que reducir la presión económica sobre el Kremlin podría dificultar los esfuerzos para alcanzar una solución al conflicto.
Fuente: El Litoral