Estados Unidos.Ejecución militar
Trump frenó la transmisión pública de una ejecución militar tras las críticas
Trump decidió no transmitir en directo la ejecución de Nidal Hasan tras las críticas recibidas, permitiendo solo la presencia de familiares de las víctimas.
Donald Trump anunció que la ejecución de Nidal Hasan, condenado por el tiroteo de Fort Hood de 2009, no será transmitida en directo, a pesar de que esa posibilidad había sido planteada inicialmente por su gobierno. El presidente explicó que decidió dar marcha atrás tras las críticas generadas por la propuesta y señaló que los familiares directos de las víctimas sí podrán presenciar la ejecución en persona.
En su cuenta de Truth Social, Trump expresó: “Creo que transmitir la ejecución en directo para que todos la vieran podría haber sido un fuerte elemento disuasorio”. Sin embargo, agregó que “muchas personas buenas y bienintencionadas preferirían no verlo morir” y confirmó que “este evento no se transmitirá en directo”. El mandatario sostuvo además que los familiares de las víctimas “se merecen presenciar la justicia”.
La ejecución de Hasan está programada para el próximo 3 de diciembre a las 13 en una instalación del Ejército en Texas. La fecha fue anunciada a comienzos de octubre por el secretario de Defensa, Pete Hegseth.
La propuesta de transmitir la ejecución había generado rechazo tanto en dirigentes republicanos como demócratas, quienes advirtieron sobre el impacto institucional de una transmisión de este tipo. Uno de los argumentos fue que el video podría ser utilizado como material de propaganda o reclutamiento por grupos extremistas. El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, expresó su preocupación por la posibilidad de que las imágenes sirvieran como herramienta para futuros ataques. El vicepresidente JD Vance también tomó distancia y aseguró que no vería la ejecución.
En los días previos, distintos funcionarios de la administración ya habían comenzado a inclinarse por cancelar la transmisión. Si el plan inicial se hubiera concretado, Estados Unidos habría vuelto a realizar una ejecución pública después de varias décadas. La última de este tipo se produjo en 1936, cuando unas 20.000 personas presenciaron el ahorcamiento de Rainey Bethea. En el ámbito militar, la última ejecución ocurrió en 1961, mientras que la muerte de Hasan sería la primera por fusilamiento dentro de las Fuerzas Armadas estadounidenses desde 1945.
Fuente: El Litoral