Japón.Inflación y política monetaria
Se aceleró la inflación de Japón y aumenta la presión para que su banco central suba la tasa
La inflación subyacente en Japón superó el 2% por primera vez en nueve meses, lo que genera expectativas sobre la política monetaria del Banco de Japón.
La inflación japonesa volvió a acelerarse en septiembre, impulsada por el aumento de los costos del combustible debido al prolongado conflicto en Medio Oriente, el encarecimiento de las importaciones por la debilidad del yen y las presiones sobre los precios generadas por la sólida demanda de inversiones en inteligencia artificial.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Japón registró un aumento del 2,8% interanual en septiembre, superando el 2,6% de agosto. Sin embargo, el foco del mercado se centró en la inflación subyacente, que excluye algunos precios volátiles como los alimentos frescos, pero incluye los combustibles. Esta alcanzó el 2,1% interanual, un notable incremento respecto al 1,7% anterior, marcando la primera vez que supera el objetivo del 2% fijado por el Banco de Japón (BoJ) desde diciembre de 2025.
Este aumento sugiere que las presiones inflacionarias se están generalizando en la economía nipona, contrarrestando el impacto de las subvenciones al combustible implementadas por el gobierno de Sanae Takaichi. Otros indicadores de precios también mostraron un aumento, como el IPC que excluye alimentos frescos y combustibles, que subió un 2,4% interanual en septiembre, tras un incremento del 1,9% en agosto.
Yoshitaka Shinke, economista de la aseguradora japonesa Daiichi Life Group, comentó que "las presiones inflacionarias se están intensificando" más allá de la volatilidad en los precios de la energía. Aseguró que la tendencia al alza se extiende a artículos de uso diario y bienes duraderos, debido al aumento en los costos de importación por la depreciación del yen.
Además, la inflación de los servicios se aceleró hasta el 1,5% en septiembre, frente al 1,2% del mes anterior, lo que indica que las empresas están trasladando a precios el aumento de los costos laborales por la escasez de mano de obra.
El Banco de Japón definirá el rumbo de su política monetaria en una reunión programada para el próximo jueves y viernes. Aunque se espera que mantenga sin cambios su política, podría revisar al alza su previsión de inflación y dar señales de disposición a seguir elevando los costos de financiación, que aún son bajos en comparación con la inflación actual.
Analistas del banco ING anticipan que el BoJ no moverá la tasa la próxima semana, ya que aún evalúa el impacto del aumento del mes pasado. Su escenario base prevé dos incrementos adicionales de 25 puntos base en enero y abril de 2027, llevando la tasa de política monetaria a 1,75%. Por otro lado, desde Oxford Economics esperan que el primer incremento ocurra en diciembre de este año, aunque no descartan que se produzca en enero.
La política monetaria de Japón es crucial para los mercados financieros globales, ya que es el origen del carry trade entre el yen y el dólar, una operación importante para conseguir liquidez en el mercado de capitales. Un incremento en la tasa de interés japonesa podría limitar el atractivo de financiarse en yenes, afectando el flujo financiero hacia activos riesgosos y mercados de economías emergentes, como Argentina.
Fuente: Ámbito