Estados Unidos.Sanciones a grupos criminales
Estados Unidos y 14 países acuerdan sancionar a 24 grupos criminales de América Latina
Estados Unidos y 14 países de América Latina acuerdan sancionar a 24 grupos criminales, mientras Brasil rechaza la iniciativa por sus ecos de la Doctrina Monroe.
Estados Unidos y 14 países de América Latina y el Caribe anunciaron este martes en la sede de la ONU en Nueva York la primera acción conjunta para sancionar colectivamente a 24 grupos de crimen organizado de la región, a los que calificaron de “una amenaza inmediata y compartida”. El anuncio se produjo durante una reunión de la coalición “Escudo de las Américas”, liderada por Washington, en el marco de la 81ª Asamblea General de la ONU.
El comunicado emitido tras la reunión de líderes de la coalición explica: “Anunciamos hoy la primera acción conjunta (...) para enfrentar el flagelo del narco‑terrorismo”. Se declararon intenciones de imponer el congelamiento de activos, restricciones migratorias y de visado para los miembros, asociados y simpatizantes de dichas organizaciones, así como responsabilidad penal para quienes proporcionen apoyo material a ellas.
Los 24 grupos señalados ya figuraban en listas de sanciones estadounidenses previas. Entre ellos se encuentran la Mara Salvatrucha salvadoreña, el Tren de Aragua venezolano, los principales cárteles mexicanos, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y disidencias de las FARC en Colombia, el Primeiro Comando da Capital y el Comando Vermelho brasileños, y Sendero Luminoso en Perú. Washington los ha catalogado como organizaciones narcoterroristas, lo que habilita el uso de medidas militares contra ellas.
Para facilitar estos objetivos, los firmantes del documento solicitarán formalmente al Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos que active el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), firmado en 1947 para coordinar respuestas frente a la amenaza comunista. Este mecanismo permite crear un órgano de consulta conjunto entre los países firmantes.
Horas antes, el presidente Donald Trump describió ante los líderes mundiales a los cárteles de la droga como “el ISIS del hemisferio occidental” y reclamó una respuesta más contundente frente al crimen transnacional. “Estados Unidos ya no permitirá que las amenazas contra América ganen terreno en ningún lugar del hemisferio occidental. De ser necesario, utilizaremos nuestro poderío militar sin igual”, advirtió.
Trump también reivindicó la operación militar del 3 de enero de este año que terminó con la captura de Nicolás Maduro en Caracas, describiéndola como una operación que arrestó a quien llamó el dictador forajido. Además, aseguró que Estados Unidos y Venezuela controlan juntos más del 60% de las reservas petroleras mundiales.
El “Escudo de las Américas” fue anunciado por Trump el 7 de marzo de este año durante una cumbre en su resort de Miami con doce mandatarios afines, con el objetivo de coordinar capacidades militares y de inteligencia contra los cárteles. La coordinación operativa quedó a cargo de Kristi Noem, ex secretaria de Seguridad Nacional. Perú, Chile y Colombia se sumaron después de que asumieran presidentes alineados con Washington; en la reunión de este martes participaron también las delegaciones de Argentina, Ecuador, El Salvador y otros gobiernos conservadores de la región.
La iniciativa se enmarca en la Estrategia de Seguridad Nacional presentada por la Casa Blanca a finales del año pasado, que plantea una versión renovada de la Doctrina Monroe. Trump ha comenzado a llamarla “Doctrina Donroe”, un juego con su apellido que se popularizó en medios conservadores. Bajo ese paraguas, el Pentágono lleva a cabo desde hace un año una campaña de ataques con drones contra presuntas narcolanchas en el Caribe y el Pacífico, que dejó más de 200 muertos según cifras oficiales de Estados Unidos.
Brasil y México, dos de los países con mayor peso en la región, no forman parte de la coalición. El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, respondió en su discurso ante la Asamblea con una advertencia sobre lo que calificó de “renovadas tentaciones hegemónicas” en el continente. “Brasil no es el patio trasero de nadie”, afirmó, reflejando las reservas de varios gobiernos latinoamericanos ante una arquitectura de seguridad diseñada desde Washington.
La ampliación del régimen sancionador a quince países marca un salto respecto al esquema tradicional, en el que Estados Unidos actuaba de forma unilateral. Queda por verificarse si la OEA activará efectivamente el TIAR, un mecanismo que no se invoca de forma operativa desde hace décadas, y cómo responderán los gobiernos que permanecen al margen de la coalición.
Fuente: Infobae