Disputa política
Tierra del Fuego: dos libertarios se disputan el liderazgo provincial
Agustín Coto y Santiago Pauli buscan suceder a Gustavo Melella en la gobernación de Tierra del Fuego, mientras evitan confrontaciones internas y fortalecen sus bases.
Las dos principales figuras de La Libertad Avanza (LLA) en Tierra del Fuego, Agustín Coto y Santiago Pauli, han comenzado a medir fuerzas en el territorio con la mirada puesta en la gobernación. Ambos comparten la aspiración de suceder a Gustavo Melella al frente del Ejecutivo provincial, pero evitan exponer sus diferencias y concentran sus esfuerzos en consolidar sus respectivos espacios políticos.
Por el momento, no se contempla la posibilidad de dirimir la disputa en una interna partidaria. La decisión sobre quién representará al espacio libertario en la contienda provincial quedaría en manos de la conducción nacional, con la Casa Rosada como principal instancia de definición. Frente a este escenario, tanto Coto como Pauli buscan llegar fortalecidos a la instancia decisiva, ampliando sus bases de apoyo y consolidando vínculos territoriales.
Pauli fue el primero en exteriorizar sus aspiraciones de conducir la provincia, aunque esa anticipación no implica necesariamente una ventaja en la carrera sucesoria. En un espacio donde las decisiones nacionales tienen fuerte centralidad, el posicionamiento de ambos dirigentes dependerá de las señales que emita el núcleo de poder libertario.
La disputa se desarrolla en un contexto marcado por las dificultades fiscales de Tierra del Fuego y las tensiones entre el gobierno provincial y la administración nacional. Melella atraviesa una etapa compleja en materia política y de gestión, con un reciente acercamiento al gobierno de Javier Milei, que ha abierto una nueva instancia de diálogo entre ambas administraciones.
Este entendimiento se ha traducido en un incremento de los anticipos de fondos para la provincia, lo que ha reforzado las expectativas sobre un cambio en la relación entre la Casa Rosada y el Ejecutivo fueguino. Sin embargo, este acercamiento ha generado fricciones dentro del arco opositor y entre los espacios políticos provinciales.
La competencia entre Coto y Pauli también se manifiesta en la distribución de apoyos en las principales ciudades de la provincia. En Ushuaia, Coto cuenta con una posición más consolidada, mientras que Pauli busca fortalecer su inserción política en Río Grande. Esta distribución territorial podría ser determinante cuando la conducción nacional evalúe quién tiene mejores condiciones para encabezar la fórmula provincial.
La situación institucional de Melella también influye en los cálculos electorales, ya que no podría buscar un nuevo mandato bajo las actuales restricciones constitucionales. Esto abre la competencia por la sucesión, aunque no despeja las incógnitas sobre el peso que conservará el oficialismo en la próxima contienda.
En las elecciones legislativas de octubre de 2025, LLA obtuvo un resultado que superó al oficialismo provincial por cerca de diez puntos, lo que refuerza sus expectativas de crecimiento en Tierra del Fuego. Sin embargo, trasladar el respaldo nacional a una elección ejecutiva requiere una construcción política propia y una propuesta competitiva más allá de la marca partidaria.
En este contexto, Coto aparece mejor posicionado por su condición de senador y su cercanía con la conducción nacional, lo que podría favorecerlo en una eventual búsqueda de consenso. Pauli, por su parte, conserva margen para fortalecer su armado territorial y disputar el lugar de representante libertario en la provincia. La ausencia de una confrontación abierta entre ambos permite que la competencia continúe sin erosionar la cohesión del espacio.
La incógnita sigue abierta: ninguno de los dos tiene asegurada la candidatura a gobernador, y la disputa se resolverá tanto por la capacidad de construcción territorial de los aspirantes como por la evaluación que haga la conducción nacional en Balcarce 50.
Fuente: Infobae