Patrimonio histórico
San Agustín homenajea su historia con la señalización del Fortín El Tala
San Agustín homenajea su historia con la señalización del Fortín El Tala, un sitio clave en los conflictos del siglo XIX en Santa Fe.
La comunidad de San Agustín rindió homenaje a su historia con un acto histórico-cultural destinado a reconocer y preservar el sitio donde funcionó el Fortín El Tala, un enclave vinculado con la defensa territorial de Santa Fe y con los conflictos políticos y militares que atravesaron la provincia durante el siglo XIX.
La actividad incluyó la presentación de un cartel informativo para identificar el lugar, ubicado a la vera de la Autovía N° 19, en el kilómetro 13-14, y poner en valor el trabajo de investigación realizado durante décadas por las hermanas Aurora Beltramino de Marzioni y Gloria Beltramino de Bertotti. El sitio fue declarado Lugar Histórico Comunal mediante una Ordenanza N° 745/25 aprobada en 2025, lo que representa un reconocimiento al patrimonio histórico de San Agustín y al aporte de quienes trabajaron para reconstruir y documentar los acontecimientos ocurridos en ese territorio.
Durante el acto, Aurora y Gloria Beltramino compartieron parte del recorrido que les permitió reunir documentación histórica, consultar archivos oficiales y recuperar testimonios orales transmitidos por familiares y habitantes de la zona. Aurora explicó que el trabajo comenzó con el propósito de contrastar los datos registrados por historiadores y documentos oficiales con los relatos conservados por generaciones de vecinos.
En 2005, ambas presentaron una investigación sobre el Fortín El Tala en el Congreso Argentino de Inmigración y el Cuarto Congreso de Historia de los Pueblos de la Provincia de Santa Fe, realizado en Esperanza. Posteriormente, avanzaron en la elaboración de un fascículo que reúne dos ejes: la historia documentada del fortín y los testimonios orales y vivencias transmitidas por los antepasados y los actuales propietarios del predio.
Gloria destacó también la dimensión educativa de la tarea, impulsando actividades en el Museo Histórico local, incluida una clase abierta con docentes y estudiantes de la Escuela Primaria N° 353 y la escuela secundaria de San Agustín. “No se ama lo que no se conoce”, expresó Gloria al sintetizar el sentido de la investigación y la importancia de transmitir el pasado a las nuevas generaciones.
La señalización del lugar busca recordar el Combate del Tala, librado el 2 de octubre de 1838, en un período de fuertes disputas políticas y militares posteriores a la muerte del brigadier Estanislao López. Tras su fallecimiento, Domingo Cullen asumió el gobierno provincial, generando la oposición de Juan Pablo López, quien contaba con el respaldo de Juan Manuel de Rosas. El enfrentamiento en El Tala terminó con la victoria de las fuerzas de Juan Pablo López, quien fue designado gobernador por la Junta de Representantes.
La investigación presentada durante el acto también recupera el papel que tuvieron los fortines en la defensa de las poblaciones frente a las incursiones indígenas de la época. El Tala integraba una antigua línea defensiva vinculada con la frontera del Gran Chaco, cuyos antecedentes documentales se remontan a fines del siglo XVIII. Aurora Beltramino recordó que el último comandante del fortín fue Máximo Sejas, y que dejó de funcionar hacia fines de 1870.
El presidente comunal, Cristian Osta, valoró el tiempo y la dedicación que Aurora y Gloria destinaron a reconstruir la historia del lugar. Osta se comprometió a acompañar el proyecto hasta concretar el reconocimiento. El senador Rubén Pirola destacó la contribución de las investigadoras y de los vecinos que trabajan para preservar la memoria colectiva, y mencionó que el proyecto de ley correspondiente obtuvo media sanción en el Senado santafesino.
La señalización del Fortín El Tala constituye un paso para identificar y preservar un espacio significativo de la historia regional, poniendo en valor el trabajo de investigación, la memoria oral y el compromiso de la comunidad de San Agustín con la transmisión de su pasado a las nuevas generaciones.
Fuente: El Litoral