Córdoba.Crisis financiera
Metalfor pidió el concurso de acreedores por deudas millonarias, embargos y caída de producción
La fabricante de maquinaria agrícola Metalfor solicitó el concurso preventivo de acreedores tras acumular deudas financieras y cheques rechazados. La empresa registró pérdidas millonarias y avanzó con despidos, aunque aseguró que continuará operando.
La empresa Metalfor solicitó el concurso de acreedores en medio de una crisis financiera marcada por deudas millonarias, embargos judiciales, cheques rechazados y una fuerte caída de la producción. La fabricante de maquinaria agrícola, con actividad industrial en Córdoba, recurrió a este procedimiento para intentar reorganizar sus obligaciones y garantizar la continuidad de sus operaciones.
La compañía aclaró que la presentación judicial no implicaba la paralización de sus actividades. Según informó, mantendrá la fabricación de equipos, las entregas comprometidas, el abastecimiento de repuestos y la prestación del servicio técnico a sus clientes. “La compañía inicia ahora una nueva etapa. El desafío es importante, pero también lo es nuestra decisión de continuar”, sostuvo Metalfor en un comunicado, ratificando su intención de sostener la actividad mientras avanza el proceso de reestructuración financiera.
Metalfor acumuló deudas por más de $142.000 millones. La magnitud de las dificultades económicas quedó reflejada en el último informe de la calificadora FIX, fechado el 27 de agosto. Allí se indicó que Metalfor registraba una deuda financiera ajustada de $142.876 millones a junio de 2026, incluyendo compromisos bancarios y obligaciones fuera de balance, como fideicomisos financieros.
Uno de los principales problemas identificados fue la falta de liquidez. La empresa disponía de apenas 2,2 millones de dólares entre efectivo e inversiones de corto plazo, mientras que sus vencimientos financieros para los siguientes doce meses ascendían a 40,2 millones de dólares. Esto significaba que sus recursos disponibles alcanzaban para cubrir solamente el 6% de esas obligaciones.
La calificadora también advirtió sobre vencimientos de pagarés bursátiles por aproximadamente tres millones de dólares y un elevado riesgo de refinanciación bancaria. A este escenario se sumó la pérdida de participación en el mercado de pulverizadoras, donde Metalfor pasó de representar históricamente el 28% al 19% en su zona de influencia.
Los registros de la Central de Deudores del Banco Central mostraron el deterioro financiero. Según los saldos informados principalmente a septiembre de 2026, la fabricante acumulaba compromisos bancarios por aproximadamente $49.530 millones. Entre sus principales acreedores figuraban el Banco Nación, el Banco de Córdoba, el Banco de Servicios y Transacciones, y el Banco Supervielle, entre otros.
Otro indicador de la crisis fue el volumen de cheques rechazados. Metalfor acumulaba 1.178 documentos por $9.499,5 millones, de los cuales había abonado 186 por $1.409,5 millones, regularizando apenas el 14,84% del monto total rechazado. El crecimiento de los incumplimientos se aceleró durante los últimos meses.
Las dificultades financieras tuvieron consecuencias directas sobre la actividad industrial. Durante el primer semestre de 2026, Metalfor registró pérdidas por $26.484 millones, frente a una ganancia de $11.870 millones obtenida en igual período de 2025. Los ingresos también experimentaron una fuerte contracción, al pasar de $95.779 millones a $48.045 millones.
La caída de la actividad también afectó al personal. En julio, Metalfor solicitó un Procedimiento Preventivo de Crisis ante el Ministerio de Trabajo de Córdoba, en medio de atrasos salariales y negociaciones con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Durante ese proceso trascendió que la empresa pretendía reducir hasta un 70% de su plantilla, integrada entonces por aproximadamente 600 trabajadores.
La situación se produjo pese a que Metalfor había obtenido un financiamiento de 50 millones de dólares de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC), destinado a refinanciar obligaciones de corto plazo y fortalecer el capital de trabajo. Sin embargo, el financiamiento no logró revertir las dificultades de liquidez ni la contracción de la actividad.
Con el concurso preventivo, Metalfor buscará renegociar sus deudas bajo supervisión judicial y preservar la continuidad de sus operaciones. La empresa aseguró que mantendrá la producción y la atención a sus clientes, mientras intenta reorganizar una situación que ya provocó embargos, incumplimientos comerciales, pérdidas económicas y una importante reducción de su estructura laboral.
Fuente: El Once