Elecciones 2027
LLA analiza bajar a su candidato a gobernador en Chubut para acompañar la reelección de Torres
La Libertad Avanza evalúa resignar una candidatura propia para integrarse al armado electoral del gobernador. La definición depende de la negociación entre la Casa Rosada y el oficialismo provincial.
En Chubut, el tablero electoral de 2027 comienza a reconfigurarse en torno a una negociación que podría alterar la competencia por la gobernación. La Libertad Avanza (LLA) evalúa la posibilidad de renunciar a una candidatura propia y unirse al proyecto de reelección de Ignacio “Nacho” Torres.
Este movimiento implicaría que el espacio libertario desista de presentar un postulante para la gobernación y se integre al armado que lidera el mandatario provincial. La definición está vinculada a las conversaciones que la Casa Rosada mantiene con el oficialismo chubutense, en el marco de una estrategia más amplia del Gobierno nacional para cerrar acuerdos electorales con dirigentes provinciales.
Torres, en diálogo con Infobae, reconoció la posibilidad de un acercamiento electoral con la Casa Rosada, aunque subrayó que aún “faltan definiciones”. La eventual candidatura de César Treffinger, quien había manifestado su intención de competir por la gobernación, es uno de los puntos centrales de esta negociación.
En este contexto, se ha comenzado a considerar la opción de que Treffinger deponga su aspiración a la gobernación y sea considerado para una candidatura al Senado. Para la conducción libertaria, esta alternativa permitiría mantener a un dirigente propio dentro del armado electoral y, al mismo tiempo, avanzar en un acuerdo con Torres.
Treffinger ha admitido ante su entorno la posibilidad de alcanzar un entendimiento con el gobernador y renunciar a su candidatura a la gobernación. La decisión dependerá de la estrategia que definan los principales armadores nacionales de LLA.
La negociación tiene una lógica electoral: si LLA finalmente retira a su candidato, Torres ampliaría su base de sustentación y evitaría una competencia libertaria que podría fragmentar el electorado no peronista. Por su parte, la Casa Rosada obtendría una vía para mantener presencia política en Chubut a través de un acuerdo con el oficialismo provincial.
El escenario también está condicionado por la posición del peronismo, que aún no ha logrado ordenar su oferta electoral. Este sector mantiene sus aspiraciones y disputa espacios de poder dentro del armado opositor, lo que constituye uno de los principales obstáculos para consolidar una candidatura competitiva frente a Torres.
Mientras LLA define su estrategia, Torres avanza en la consolidación de una construcción política de alcance provincial. El gobernador busca ampliar su coalición y preservar una lógica de armado transversal, que reúne a sectores del PRO, radicales, peronistas disidentes y dirigentes libertarios.
En agosto, Torres respaldó el acercamiento entre el PRO y LLA, aunque planteó que cualquier entendimiento debe construirse sobre una agenda común de gestión y desarrollo, y no limitarse a una alianza electoral. “Los acuerdos tienen que venir de la mano de para qué nos juntamos. El rejunte no tiene ningún tipo de sentido si es solamente para ganar una elección”, sostuvo el mandatario.
La definición expone una de las claves de la estrategia del gobernador: ampliar su base electoral sin perder autonomía política frente a la Casa Rosada. En Chubut, Torres ya gobierna con una coalición que excede al PRO y que ha incorporado dirigentes de distintos espacios políticos. La eventual incorporación formal de LLA significaría un nuevo salto en esa construcción y le permitiría llegar a 2027 con un frente electoral aún más amplio.
La reciente interna radical también ha fortalecido el esquema del gobernador. La victoria de Gerardo Merino en Esquel fue interpretada dentro del oficialismo provincial como un respaldo al alineamiento de la UCR con Torres y a la continuidad de esa sociedad política.
Por otro lado, el peronismo chubutense ha comenzado a mover sus piezas, aunque enfrenta dificultades para definir una conducción electoral común. El principal nombre opositor es Juan Pablo Luque, quien fue derrotado por Torres en las elecciones de 2023, poniendo fin a dos décadas de gobiernos peronistas en la provincia. Sin embargo, Luque no es el único dirigente que busca disputar el liderazgo del espacio; Dante Bowen, intendente de Dolavon, también mantiene firme su intención de competir por la gobernación.
Bowen ha declarado que su carrera política solo continuará si logra ser candidato a gobernador, descartando la posibilidad de ocupar otro cargo dentro de un eventual armado peronista. “Soy candidato a gobernador o me voy a mi casa”, resumió durante una entrevista televisiva.
La definición profundiza la tensión interna del peronismo, que deberá resolver primero su mecanismo de selección de candidaturas antes de intentar construir una estrategia común para enfrentar a Torres. Una de las alternativas que ha circulado para ordenar el tablero consiste en que Luque vuelva a competir por la intendencia de Comodoro Rivadavia, cargo que ocupó entre 2019 y 2023, dejando despejado el camino provincial para Bowen. Sin embargo, esta posibilidad aún no forma parte de un acuerdo político consolidado.
“La razón por la que quiero ser gobernador es porque me preparé toda la vida para esto”, sostuvo Bowen, explicando que su recorrido político ha estado orientado hacia ese objetivo. La disputa entre ambos dirigentes se desarrolla mientras distintos sectores del peronismo buscan reconstruir una estructura capaz de competir por el poder provincial.
En resumen, Torres trabaja en ampliar su base política; el peronismo intenta resolver su disputa interna y LLA debe definir si competirá con una candidatura propia o si renunciará a esa postulación para integrarse al armado del gobernador. La negociación entre la Casa Rosada y Torres puede convertirse en una de las definiciones centrales del tablero electoral chubutense de cara a 2027.
Fuente: Infobae