Suspensión de embargos
La suspensión de embargos es un alivio necesario, pero la industria necesita medidas para volver a crecer
La Unión Industrial de Santa Fe celebra la suspensión de embargos, pero advierte que se requieren medidas adicionales para reactivar la producción y el empleo.
La Unión Industrial de Santa Fe (UISF) celebra el anuncio del Gobierno nacional sobre la suspensión de embargos de ARCA a las pequeñas y medianas empresas hasta mayo de 2027, así como la ampliación de los planes de regularización de deudas. Esta medida responde a una preocupación urgente del sector industrial, ya que la problemática financiera y fiscal afecta el capital de trabajo de las empresas, limita su capacidad operativa y repercute en la producción y el empleo.
Desde la UISF, se ha expresado esta inquietud en diversos ámbitos institucionales, incluyendo actividades por el Día de la Industria, donde se destacó la necesidad de respuestas concretas ante una situación que amenaza la continuidad de muchas unidades productivas.
La suspensión de embargos y la inclusión de deudas más recientes en los planes de pago son valoradas positivamente, ya que las deudas actuales están expuestas a ejecuciones aceleradas que agravan las dificultades financieras de las empresas. Sin embargo, estas medidas son vistas como un alivio transitorio que no aborda el problema de fondo.
Es crucial revisar las condiciones de financiamiento de los planes de regularización. Aunque establecer 18 cuotas puede ofrecer previsibilidad, las altas tasas de interés, que superan la inflación, generan un costo financiero adicional que penaliza a los contribuyentes que intentan regularizar su situación.
Además, el problema de las empresas no se limita a sus obligaciones fiscales; también radica en la falta de condiciones para recuperar ventas, mantener niveles de actividad y reinvertir. Actualmente, no se observan incentivos suficientes para revertir el deterioro del mercado interno y fomentar una recuperación sostenida de la demanda. Sin cambios en estas condiciones, es probable que en 180 días se repitan los mismos reclamos.
En resumen, aunque la suspensión de embargos es un paso importante, no es suficiente. La industria requiere previsibilidad, financiamiento accesible, alivio de la presión tributaria y un mercado interno que permita recuperar la actividad. Se necesitan políticas que no solo administren las dificultades, sino que creen condiciones para que las empresas puedan producir, invertir y generar empleo. El verdadero desafío es reactivar la producción y el empleo, y desde la UISF se continuará planteando esta agenda para fortalecer el entramado productivo, ya que sin industria no hay desarrollo sostenible y sin políticas de reactivación no habrá recuperación económica a largo plazo.
Fuente: El Litoral