Inundaciones
Evacuaciones en Santa Fe por la crecida del río Paraná
Ocho familias en Colastiné Norte evacuaron sus hogares por la crecida del río Paraná, revelando la problemática de la ocupación de terrenos inundables en Santa Fe.
Ocho familias de Colastiné Norte debieron abandonar sus viviendas junto al terraplén Garello debido a la crecida del río Paraná. Estas familias levantaron refugios precarios del otro lado de la defensa, enfrentando una situación que se repite en otros sectores como la Vuelta del Paraguayo, el barrio El Pozo y el corredor de la ruta 168.
La ocupación de tierras inundables se ha visto favorecida por la bajante histórica del río, lo que ha llevado a muchas familias a construir en áreas expuestas al agua. La situación actual expone una contradicción histórica en Santa Fe: a pesar de que los organismos públicos conocen las áreas propensas a inundaciones, las ocupaciones se consolidan y las soluciones definitivas no llegan.
Las familias evacuadas en Colastiné Norte, que se encontraban en la calle Los Zorzales, perdieron sus hogares cuando el agua avanzó sobre la costa. Sin una solución habitacional, se trasladaron hacia el interior del anillo de defensa, levantando refugios improvisados con materiales como postes y chapas. La situación es crítica, con niños jugando entre el agua mientras sus padres intentan rescatar lo poco que les queda.
Este problema no es nuevo y ha sido arrastrado por distintas administraciones municipales y provinciales. La gestión actual del intendente Juan Pablo Poletti enfrenta un escenario conocido, con asentamientos en áreas inundables que requieren atención urgente. La administración anterior, encabezada por Emilio Jatón, tampoco logró revertir esta problemática que se ha consolidado a lo largo de los años.
El Municipio de Santa Fe ha reconocido que las familias de Colastiné Norte llevan años asentadas en terrenos no aptos para la vivienda y ha comenzado a monitorear la situación. Sin embargo, la solución definitiva requiere la participación de diferentes niveles del Estado y financiamiento nacional para construir viviendas en terrenos seguros.
La emergencia actual se desarrolla en un contexto de transición hacia un escenario de crecida, asociado a las lluvias en la cuenca del Paraná y al fenómeno de El Niño. El Servicio Meteorológico Nacional ha informado que existe una alta probabilidad de que El Niño continúe, lo que podría traer más precipitaciones y complicar aún más la situación.
La prolongada bajante del Paraná ha dejado al descubierto terrenos que el río vuelve a reclamar, y la ocupación de estos espacios se ha vuelto recurrente. La responsabilidad estatal no solo implica intervenir durante las crecidas, sino también ordenar el territorio y ofrecer alternativas habitacionales a quienes ya viven en áreas de riesgo.
Fuente: El Litoral