Nación.Visita papal
Tensiones políticas en la llegada del Papa a Argentina
La llegada del Papa a Argentina genera tensiones políticas entre Milei y Bullrich, mientras Macri decide no asistir a la misa, reflejando la crisis interna del PRO.
Karina Milei, hermana del Presidente, coordina los preparativos para la llegada del Papa León XIV a Argentina, destacando la importancia de la cooperación y la paz. Sin embargo, la situación política es tensa, especialmente con la decisión de Mauricio Macri de no asistir a la misa que el Papa celebrará el 9 de noviembre en el Monumento a los Españoles. Fuentes cercanas a Macri indican que prioriza su agenda para evitar un encuentro con su primo, Jorge Macri.
La ausencia de Mauricio Macri no es solo una cuestión de protocolo, sino que refleja un profundo descontento con la gestión porteña y la estrategia política del PRO. A pesar de los intentos del Gobierno para convencerlo de participar en los eventos papales, Macri ha decidido no estar presente, lo que ha generado reacciones desde el entorno de Jorge Macri, quien considera que la excusa es insuficiente.
La llegada del Papa ha obligado a los actores políticos a moderar sus diferencias, pero las tensiones internas persisten. Karina Milei ha asumido un rol central en la organización de la visita papal, supervisando todos los detalles logísticos y de seguridad. La magnitud del evento también ha llevado a un despliegue significativo de recursos públicos, con más de 19,000 efectivos de seguridad movilizados en Buenos Aires y Córdoba.
A pesar de la importancia del evento, encuestas recientes indican que una gran parte de la población no espera que la visita del Papa mejore la convivencia social. Además, el Gobierno enfrenta desafíos económicos que siguen siendo una preocupación central para los ciudadanos, lo que podría limitar el impacto positivo de la visita papal.
En el ámbito legislativo, el Congreso se encuentra en una pausa debido a los preparativos para la visita, pero hay varios temas pendientes que requieren atención, incluyendo el Presupuesto 2027 y la reforma electoral. La situación se complica aún más con las tensiones internas dentro del oficialismo, especialmente con Patricia Bullrich, quien ha comenzado a mostrar su poder político y a cuestionar la estrategia del Gobierno.
La visita del Papa podría ofrecer un breve respiro en las hostilidades políticas, pero las tensiones y los desafíos económicos que enfrenta el Gobierno son inminentes y no desaparecerán con la llegada del pontífice.
Fuente: Infobae