Nación.Interna peronista
Se agita la interna peronista: secretos de la reunión entre Cristina Kirchner y Massa
Cristina Kirchner, en silencio público, mantiene contactos con dirigentes del PJ. Se abordaron tensiones con Kicillof y la disputa por las PASO en una reciente reunión con Massa.
Cristina Kirchner ha mantenido un bajo perfil en la esfera pública, pero continúa activa en el ámbito político, recibiendo visitas y manteniendo conversaciones con dirigentes del Partido Justicialista (PJ). Su reciente encuentro con Sergio Massa, el viernes anterior al Día de la Lealtad, ha puesto de relieve las tensiones existentes con el gobernador bonaerense Axel Kicillof y con gobernadores justicialistas que apoyan a Javier Milei.
La reunión, que duró aproximadamente 40 minutos, no abordó negociaciones de candidaturas ni pactos para bloquear las aspiraciones presidenciales de Kicillof. En cambio, se centró en temas como las elecciones en Brasil, los próximos comicios en Estados Unidos y la posibilidad de que el Gobierno logre los votos necesarios para suspender las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO). Sin embargo, la Casa Rosada aún no ha conseguido el respaldo necesario para esta iniciativa.
El encuentro entre Kirchner y Massa ha reafirmado su relación, que ha sobrevivido a enfrentamientos y reconciliaciones a lo largo de los años. En contraste, la relación entre Kirchner y Kicillof ha estado marcada por la falta de comunicación, con más de un año sin diálogo desde su última reunión en octubre de 2025.
El distanciamiento entre ambos líderes se ha vuelto más evidente, especialmente con Kicillof buscando consolidar su liderazgo y proyectarse a nivel nacional. A pesar de sus esfuerzos por reivindicar a Kirchner en actos públicos, su relación sigue siendo frágil.
La situación se complica aún más con la figura de Osvaldo Jaldo, gobernador de Tucumán, quien ha expresado su deseo de autonomía frente a las decisiones del PJ nacional y ha manifestado su intención de competir en las elecciones de 2027. Esta postura ha generado tensiones adicionales dentro del partido, especialmente con el exgobernador Juan Manzur.
El oficialismo enfrenta la necesidad de reunir 37 votos en el Senado para aprobar la reforma que busca eliminar o suspender las PASO, lo que ha llevado a Cristina Kirchner a indagar sobre el estado real de los apoyos en el Congreso. La falta de un plan alternativo claro dentro del peronismo complica aún más la situación, ya que la interna partidaria presenta desafíos significativos en términos de organización y legitimidad.
En este contexto, la reunión entre Kirchner y Massa, aunque no resolvió las candidaturas ni las disputas internas, subraya la importancia de preservar las reglas electorales que podrían definir el futuro del peronismo en un escenario electoral cada vez más competitivo.
Fuente: Infobae