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    Nación.Discursos de odio

    Ricardo Lorenzetti: “El problema es que la inteligencia humana se parece cada vez más a la artificial”

    El juez de la Corte Suprema analizó el crecimiento de los discursos de odio en las redes sociales y el impacto de los algoritmos en la democracia.

    2 min de lectura

    Ricardo Lorenzetti durante su conferencia sobre discursos de odio e inteligencia artificial.
    Foto: Infobae

    El juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Ricardo Lorenzetti, participó en un evento organizado por la DAIA donde abordó la expansión de los discursos de odio en las redes sociales. Durante su conferencia titulada “Discursos de Odio. Inteligencia Artificial y Redes Sociales”, destacó la importancia del tema para la democracia, especialmente en el contexto occidental, donde se discute cómo enfrentar el impacto del odio en todos los niveles.

    Lorenzetti señaló que el desarrollo tecnológico está potenciando mecanismos de discriminación que han existido durante siglos y analizó los desafíos que el ecosistema digital plantea para las democracias. Explicó que existen herramientas jurídicas que pueden utilizarse para prevenir y reparar daños sin comprometer la libertad de expresión.

    Uno de los principales riesgos actuales, según el juez, es la naturalización de la discriminación y la falta de reacción social ante ella. Además, advirtió sobre la tendencia a combatir el odio con nuevas formas de violencia, lo que resulta en una contradicción que reproduce lo que se intenta erradicar. "¿Cuáles son los mecanismos por los cuales se expande este odio? Hay mecanismos culturales o epistemológicos y otros tecnológicos", explicó.

    El magistrado también mencionó la proliferación de noticias falsas y teorías conspirativas en las redes sociales, que amplifican la descalificación ad hominem, donde se critica a alguien no por sus argumentos, sino por su origen. Los algoritmos de las redes sociales, según Lorenzetti, favorecen la circulación de contenidos que captan la atención de los usuarios, creando espacios cerrados donde se reciben principalmente mensajes que confirman creencias preexistentes, lo que profundiza la polarización.

    El juez enfatizó que el desafío no solo radica en evitar que la inteligencia artificial reemplace capacidades humanas, sino en asegurar que las personas mantengan su autonomía crítica frente a la tecnología. "El problema no es que la inteligencia artificial vaya a sustituir la inteligencia humana, sino que la inteligencia humana se parece cada vez más a la inteligencia artificial", sostuvo.

    En el ámbito jurídico, Lorenzetti subrayó que la libertad de expresión debe ser la norma, advirtiendo sobre los peligros de la censura previa y las sanciones penales indiscriminadas. Sin embargo, existen herramientas legales para intervenir cuando los discursos trascienden el ámbito privado y constituyen una incitación a la violencia o a la discriminación.

    El entorno digital presenta particularidades que deben ser consideradas por los tribunales, ya que un mensaje puede multiplicarse mediante algoritmos y llegar a públicos distintos de los originalmente previstos. Esta amplificación puede agravar las consecuencias y requiere un análisis de las responsabilidades de quienes participan en la difusión.

    Finalmente, Lorenzetti hizo un llamado a la participación activa de la sociedad para combatir los discursos de odio, enfatizando que la queja en las redes no es suficiente. Propuso la creación de espacios de encuentro entre personas con diferentes posiciones y la promoción de un lenguaje menos excluyente, así como el diseño de instituciones y tecnologías que favorezcan el diálogo en lugar de profundizar divisiones sociales. "Es el momento de la acción eficaz y de encontrar narradores morales de la nación, personas que piensen en grande, no en tribus, sino en grandes sociedades multiculturales", concluyó.

    Fuente: Infobae

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