Nación.Crisis política
Milei enfrenta crisis interna y desafíos económicos
La crisis interna del Gobierno de Milei se agrava en medio de un contexto económico complicado, con desafíos en la aprobación de reformas y la dependencia de figuras clave como Bullrich.
Javier Milei, quien hace tres años ganó una elección prometiendo un ajuste drástico, ahora se enfrenta a la necesidad de implementar un ajuste permanente. Esta situación ha llevado a la implosión de su gabinete y ha condicionado su capacidad para ampliar su base de apoyo. Los gobernadores, aún lejos de cerrar acuerdos electorales, observan con preocupación la crisis interna del Gobierno, que no logra garantizar la aprobación de su reforma política.
La crisis económica se agrava, con datos que distancian al Gobierno de la promesa de vivir los mejores 18 meses de las últimas décadas. La economía se contrajo un 0,6% en el segundo trimestre, el consumo privado cayó un 2,4% y la inversión retrocedió un 0,8%, acumulando cinco trimestres consecutivos de caída. La desocupación ha subido al 7,9%, con zonas como el Gran Rosario alcanzando un 11,5% y el Gran Córdoba un 10,5%. La informalidad laboral afecta al 45% de la población, a pesar de la reforma aprobada en febrero pasado.
Los precios mayoristas, que el Presidente había celebrado por comenzar con cero en julio, aumentaron un 2,1% en agosto. El Riesgo País se sitúa por encima de los 500 puntos, y la morosidad ha aumentado, alcanzando un 12,9% en familias y un 3,6% en empresas. Desde el inicio de la gestión, han desaparecido 31.342 empresas, según datos de Fundar.
Mientras el Presidente se encuentra en Nueva York para su presentación en las Naciones Unidas, ha instado a los senadores y diputados a no dejarse influenciar por la oposición. Sin embargo, la crisis interna se hace evidente, con la diputada Virginia Gallardo hablando de la formación de precios en un contexto de descontento generalizado.
Patricia Bullrich, una de las principales figuras del espacio libertario, ha desafiado la autoridad presidencial y ha expresado su descontento con la falta de coordinación en el equipo de gobierno. La falta de control de daños es evidente, y la mesa política ha perdido poder, con quienes tienen acceso directo a Milei ganando las batallas internas.
La dependencia de Bullrich se ha convertido en un reflejo de la falta de acuerdos más amplios, y la Casa Rosada no ha logrado ampliar su base de sustentación más allá de acuerdos puntuales. La eliminación de las PASO se discute, y algunos gobernadores consideran que podría ser una herramienta para reacomodar la campaña electoral.
La reaparición de Ernesto Sanz en la escena política ha planteado la necesidad de una gran interna entre el PRO, el radicalismo, el socialismo y la Coalición Cívica. Sanz busca construir un espacio político fuera de la grieta, mientras que Bullrich se prepara para enfrentar un escenario de descomposición.
El Gobierno enfrenta un panorama electoral incierto, con la discusión del Presupuesto que comenzará en octubre. La falta de legisladores dispuestos a apoyar el recorte en Discapacidad ha llevado a la Casa Rosada a autogestionar el clima para que la oposición logre extender la emergencia. La narrativa del Gobierno se centra en desacelerar la inflación y mantener el dólar estable, pero las proyecciones económicas generan más dudas que certezas.
En medio de este contexto, el Gobierno ha intentado reinstalar la causa Malvinas como un tema de discusión, aunque el contexto económico adverso dificulta su efectividad. La oposición ha mostrado resistencia a un nuevo proyecto que establece penalidades por campañas de desinformación, y la situación política sigue siendo volátil.
Fuente: Infobae