Nación.Acuerdo electoral
Mauricio Macri aseguró que el acuerdo electoral entre el PRO y LLA está estancado
El expresidente participó del evento solidario anual de Hacemos!, organizado por la exgobernadora bonaerense María Eugenia Vidal.
A un año de las elecciones presidenciales, el expresidente Mauricio Macri afirmó que no hubo avances en una eventual alianza electoral entre el PRO y La Libertad Avanza (LLA). La declaración tuvo lugar tras una consulta espontánea durante su participación en el evento solidario anual de Hacemos!, organizado por María Eugenia Vidal en el Hipódromo de Palermo.
Consultado por los periodistas sobre el estado de las negociaciones entre ambos espacios, Macri respondió de forma escueta: “No han avanzado nada”. La relación entre el PRO y LLA presenta vaivenes y transita diferentes planos. Desde lo político, hay un acompañamiento del partido amarillo a nivel parlamentario, instrumentado sobre todo por el jefe del bloque, Cristian Ritondo, y una mesa de negociación en Casa Rosada que articla el jefe de Gabinete, Diego Santilli.
Sin embargo, desde lo narrativo comenzaron a plantearse diferencias públicas, siendo el posicionamiento con relación a Brasil el último ejemplo. En las conversaciones políticas participa también el diputado nacional Fernando De Andreis en representación del macrismo, mientras que del lado del Gobierno asiste el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
A pesar de estos encuentros, aún no se ha definido una mesa para establecer una alianza para los próximos comicios presidenciales. Ritondo admitió públicamente que estaban lejos de sellar un acuerdo electoral. Uno de los factores que tensa la relación es la discusión territorial; el PRO busca resguardar los distritos que gobierna ante un eventual entendimiento, mientras que La Libertad Avanza apunta a consolidar estructuras propias y competir en lugares donde considera que tiene condiciones para crecer.
Esta diferencia no se limita a la negociación por lugares en las listas, sino que también afecta la proyección de cada fuerza en provincias y municipios, una cuestión central si el vínculo entre ambos espacios avanza hacia un acuerdo nacional. La Ciudad de Buenos Aires es otro foco de tensión, donde fuentes del oficialismo nacional atribuyeron parte de la demora a la relación entre Mauricio Macri y Jorge Macri. Aunque en el entorno de la administración porteña negaron un distanciamiento, los desacuerdos fueron admitidos por el jefe de Gobierno porteño, quien indicó que “son miradas de gestión”.
Además, el diálogo también incluyó un componente legislativo. Aunque el PRO acompañó varias iniciativas del Gobierno desde el inicio de la gestión, mantuvo posturas propias en asuntos que generaron diferencias dentro de la relación política, como el Presupuesto 2027 y la eventual eliminación de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO). Por lo tanto, el apoyo legislativo no equivale a un acuerdo de coalición.
Las conversaciones en el Congreso y los contactos entre dirigentes permiten sostener un canal institucional, pero no resuelven las diferencias sobre la competencia en los distritos, el lugar de cada fuerza en una alianza ni el liderazgo de una eventual coalición. Junto con estos factores, también se sumaron los cuestionamientos que hizo Macri a la gestión nacional durante una actividad partidaria en Jujuy en septiembre. Aunque afirmó que el PRO respaldó al Gobierno “como nunca nadie lo hizo”, cuestionó la calidad del superávit fiscal y reclamó mejores equipos, lo que provocó malestar en sectores libertarios y sumó tensión a la relación entre las fuerzas.
Fuente: Infobae