Nación.Clima político
Las lecciones de una semana que inquietan al Gobierno
El oficialismo enfrenta un clima adverso tras las derrotas de aliados en la región. Con la reelección como objetivo, intenta ordenar su interna y avanzar en la agenda legislativa.
La reciente derrota de Donald Trump en las elecciones de medio término en Estados Unidos ha encendido señales de alerta en la Casa Rosada. Una fuente cercana al despacho presidencial admitió que "Trump no cumplió ninguna de las promesas" y que los fenómenos políticos en la región podrían ser similares a lo que ocurre en Argentina.
El Gobierno argentino, atravesado por desorden y tensiones internas, ha seguido de cerca los tropiezos de sus aliados en la región, incluyendo la sorpresiva derrota de Jair Bolsonaro en Brasil y la crisis política en Paraguay con la fallida renuncia de Santiago Peña. Estos eventos han generado un clima adverso para el oficialismo, que se enfrenta a la reelección en 2027.
A pesar de las dificultades, el presidente Javier Milei intenta ordenar su estrategia y ha comenzado a involucrarse más en la política interna, pidiendo a su equipo que evite exponer las divisiones que podrían beneficiar a la oposición. Sin embargo, los recientes resultados electorales en Brasil y Estados Unidos han reavivado preocupaciones sobre la capacidad del Gobierno para cumplir con las expectativas generadas durante la campaña.
En Balcarce 50, se teme repetir el escenario de las elecciones legislativas de 2025, donde una combinación de malos resultados y una situación económica complicada generó incertidumbre. Un integrante del Gabinete expresó que "vemos taponado uno de los blindajes que el Gobierno podía tener de cara a la elección".
Mientras tanto, la oposición comienza a moverse, con el Partido Justicialista intentando reorganizarse y Cristina Fernández de Kirchner no descartando una posible candidatura en 2027. Sin embargo, desde el oficialismo desestiman la capacidad electoral del peronismo, considerándolo un tema abstracto.
En medio de esta confusión, se han señalado altos niveles de descoordinación interna, atribuibles a la falta de conducción política y a la influencia de factores externos como la visita del papa León XIV. La falta de definiciones políticas ha sido criticada por varios miembros del Gobierno, quienes advierten que esto es nocivo para la gestión.
La situación se complica aún más con la reforma electoral y la creación de nuevos impuestos, que han generado rechazo incluso dentro del oficialismo. Las tensiones entre Milei y la senadora Patricia Bullrich se intensifican, con advertencias sobre la posibilidad de que sus diferencias afecten la confianza y los planes futuros del Gobierno.
A medida que se acerca el calendario electoral, el oficialismo se aferra a la esperanza de que las lecciones aprendidas de los tropiezos de sus aliados en la región les permitan salir del estancamiento y alcanzar la reelección en 2027. Sin embargo, el desgaste externo podría reflejarse en una administración que aún no logra resolver sus propias diferencias.
Fuente: Infobae