Nación.Cambiemos
El espejo de Cambiemos: lecciones para libertarios y peronistas rumbo a 2027
La Libertad Avanza revisa el último tramo de Mauricio Macri, mientras el peronismo observa las heridas que dejó la pelea con Horacio Rodríguez Larreta.
Desde el retorno a la democracia en 1983, los gobiernos no peronistas han enfrentado el desafío de completar sus mandatos sin caer en crisis. Este fantasma comienza a acechar la gestión de Javier Milei, quien, a pesar de la caída de la actividad y el aumento de la pobreza, aspira a llegar a 2027 y ser el primero en reelegir. Tanto el PRO como La Libertad Avanza (LLA) han logrado romper con el bipartidismo, aunque Mauricio Macri haya mantenido a la UCR en un rol menor dentro de la alianza gobernante.
Ambos espacios políticos comparten objetivos como la estabilización de la macroeconomía, el ajuste del Estado, el fomento del sector privado y la reducción de la presión impositiva. Sin embargo, muchos de estos objetivos aún no se han cumplido. La comparación entre la situación actual y la de 2018 es inevitable: ¿la imagen erosionada de Macri es similar a la de Milei en este momento? ¿Existen planes alternativos dentro del oficialismo que unan a figuras como Patricia Bullrich y María Eugenia Vidal?
Cuando un gobierno entra en la segunda mitad de su mandato, las dinámicas cambian. Surgen planes alternativos y las lealtades se vuelven más frágiles. El peronismo, por su parte, observa el pasado reciente de Cambiemos, especialmente la interna de 2023, que dejó profundas heridas en el partido de Macri.
Ambos espacios, Cambiemos/Juntos por el Cambio y LLA, ganaron elecciones de medio término en 2017 y 2025, respectivamente, pero al año siguiente comenzaron a sentir el freno de la actividad económica. En julio de 2018, el EMAE cayó un 2,7% interanual, mientras que en julio de 2026 retrocedió un 1,4%. Este contexto ha encendido alarmas sobre una posible recesión técnica en Argentina.
Las diferencias políticas son notables. Cuando Macri asumió, la sociedad no recordaba una crisis económica, mientras que hoy la situación es diferente. Milei ha aplicado un shock económico que ha generado cuestionamientos sobre la estrategia de gradualismo de su predecesor. Además, el ajuste de Cambiemos se realizó tras acudir al FMI en 2018, lo que tuvo un costo social significativo.
El peronismo se encuentra en una situación de debilidad mayor que en 2018, con un liderazgo menos fuerte y un legado de inflación y pobreza. En el gobierno de Macri había 15 gobernadores peronistas, mientras que hoy solo hay 5. Las internas dentro de la coalición oficialista son más intensas, y figuras como Patricia Bullrich están tensionando el escenario político.
La gestión de Milei enfrenta desafíos internos y externos, con un aumento de la pobreza y un riesgo país que supera los 600 puntos. A pesar de esto, Milei se mantiene competitivo en las encuestas. Sin embargo, la figura de Bullrich se destaca, ya que ha resistido presiones y ha mostrado diferencias en temas clave como el Presupuesto y la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central.
Todos los actores políticos están mirando hacia 2027, con candidaturas en juego. Bullrich y Milei son solo dos de los nombres que se mencionan, junto a otros como Diego Santilli y Axel Kicillof, quien también se mueve como aspirante a suceder a Milei. La falta de liderazgos claros en el peronismo ha permitido que los intereses territoriales resurjan, lo que se evidencia en el Senado y en la gestión de conflictos como el de La Pampa y Mendoza.
En este contexto, el poder de daño de los liderazgos se vuelve crucial. La historia reciente muestra que las decisiones de los líderes pueden tener consecuencias devastadoras para sus partidos. La situación actual plantea interrogantes sobre la capacidad de los políticos para navegar en un entorno tan incierto y cambiante.
Fuente: Ámbito