Nación.Descontento social
Vivienda, salarios e incertidumbre: las causas del descontento que atraviesa a las democracias
La politóloga y socióloga española Cristina Monge analizó las razones del malestar social, la pérdida de confianza en las instituciones y el avance de los discursos autoritarios.
El encarecimiento de la vivienda, los salarios que no alcanzan, las alarmas climáticas y el deterioro de la confianza pública componen el mapa del descontento que atraviesa a las democracias. Cristina Monge, politóloga y socióloga española, analizó en Infobae las razones del malestar social y la pérdida de confianza en las instituciones.
Monge sostiene que "nos sobran los motivos para estar descontentos y para expresar malestar" en una época donde las dificultades materiales se mezclan con la sensación de que el futuro ha perdido nitidez. El malestar, según la autora, nace de problemas concretos y de un horizonte incierto. La clave, afirma, es orientar esa energía hacia "el futuro que queramos construir", en lugar de dejarla fijada en la queja o la parálisis.
La incertidumbre se ha vuelto una de las palabras claves del momento actual, abarcando no solo lo económico, sino también la confianza en la democracia y en la capacidad de las sociedades para enfrentar problemas comunes. Monge destaca que "desconfiamos de las instituciones", incluyendo gobiernos, parlamentos, partidos políticos, medios de comunicación, universidades y tribunales. Esta pérdida de confianza alimenta la búsqueda de respuestas regresivas.
Cuando el futuro se asocia al riesgo y las instituciones no ofrecen respuestas convincentes, pueden ganar terreno propuestas que idealizan un tiempo anterior. Monge menciona el comportamiento electoral de sectores en Estados Unidos que apoyaron a Donald Trump y luego votaron por el Partido Demócrata, reflejando un cambio en las expectativas de quienes buscaban alternativas al sistema político.
La vivienda y los salarios son aspectos centrales del descontento. Monge señala que el problema de la vivienda no es exclusivo de Argentina, sino que también se observa en movilizaciones sociales en España, donde el foco ha cambiado de los desalojos por hipotecas a la dificultad de afrontar alquileres. Los bajos salarios y la precariedad laboral restringen los proyectos de vida, y la autora enfatiza que "el ser humano necesita expectativa, necesita un futuro, necesita esperanza".
Las nuevas generaciones están cuestionando valores tradicionales, lo que puede derivar en adhesiones a discursos autoritarios. Monge vincula esta situación con la fragilidad de las expectativas y la falta de respuestas políticas que organicen el descontento. Además, destaca que la caída de la confianza en el periodismo abre una vía de vulnerabilidad, donde muchas personas valoran más los mensajes de contactos cercanos que la información de periodistas acreditados.
Fuente: Infobae