Nación.Mercado laboral
Los países en los que minería y petróleo hicieron crecer la formalidad en el trabajo
Santiago Bulat analizó el impacto de la minería y el petróleo en la formalidad laboral en su disertación en el Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina.
Durante su disertación en el marco de los encuentros organizados por el Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA), el economista Santiago Bulat expuso un diagnóstico sobre la situación del mercado laboral en el país. Su presentación se centró en las transformaciones globales y las urgencias locales, destacando el avance de la informalidad laboral y la mutación de la estructura productiva hacia sectores más dinámicos.
Bulat analizó cómo Argentina está cambiando la forma en que agrega valor a sus bienes y servicios, con un creciente protagonismo de sectores como la minería y la energía. Citó el caso de Australia, donde la demanda asiática de gas, hierro y carbón ha expandido la minería, dinamizando servicios asociados como tecnología y transporte. A pesar del retroceso en el comercio y la manufactura tradicional, la tasa de desempleo en Australia disminuyó del 5,9% al 4,3% en los últimos 20 años.
Un fenómeno similar se observó en Canadá, donde entre 1990 y 2010, la minería duplicó su peso en el PBI, posicionando a Toronto como un centro financiero global del sector y reduciendo la desocupación del 7,6% al 6,8%. En Chile, las exportaciones de cobre alcanzaron los US$ 60.000 millones en el último año, generando 2,6 empleos indirectos por cada puesto directo, lo que representa el 11% del empleo total en actividades vinculadas como la construcción. En Colombia, el crecimiento del petróleo y del gas impulsó los servicios financieros e inmobiliarios, logrando reducir la tasa de desempleo en casi seis puntos porcentuales.
El economista destacó que el aprendizaje de estos casos radica en la necesidad de generar cadenas de valor que integren la economía tradicional con los nuevos motores de desarrollo. "¿Dónde está el desafío principal? En generar cadenas de valor. En hacer que los sectores que están más ralentizados puedan acoplarse a los sectores que más dinamismo están teniendo en esa economía", sostuvo.
En un segundo bloque de su presentación, Bulat expuso el deterioro del empleo formal en Argentina. Según datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, la informalidad afectaba al 33% de los asalariados hace más de una década, y hoy ese indicador alcanza al 38%. Al incluir el trabajo independiente, la informalidad total en Argentina asciende al 45%. Este problema es más severo en la franja etaria de hasta 29 años, donde la informalidad laboral llega al 58%.
Entre 2012 y la actualidad, el empleo asalariado privado en relación de dependencia apenas creció un 1%, mientras que el monotributo aumentó más del 66%. Como consecuencia, los aportes reales al sistema cayeron cerca de un punto porcentual respecto a hace 10 años, profundizando el desfinanciamiento de la seguridad social. Bulat comparó la trayectoria argentina con la de otros países de la región, señalando que mientras Colombia, Chile y Uruguay lograron reducir la informalidad, Argentina ha visto crecer este indicador.
La volatilidad económica es un factor que explica esta brecha. Desde el año 2000, Argentina ha acumulado 11 años de recesión, en contraste con 1 año de Colombia, 2 de Chile y 3 de Uruguay, y ha multiplicado por 10 los niveles de inflación promedio regional. Sin embargo, Bulat enfatizó que la disciplina macroeconómica no resuelve el problema de manera aislada. "Crecer sostenidamente con inflación baja es condición necesaria, pero no suficiente", afirmó.
El economista reseñó que los países vecinos han aplicado políticas integrales para incentivar la formalización, combinando cuatro pilares fundamentales: integración productiva y clusters, simplificación de trámites, incentivos fiscales y costo laboral, y fiscalización y capacitación. En Colombia, por ejemplo, el desarrollo de clusters regionales permitió que las empresas participantes incrementaran un 66% sus ventas y un 25% abrieran nuevos mercados internacionales, exigiendo estándares de formalización a toda la cadena de proveedores.
En el tramo final de su presentación, Bulat subrayó que las reformas en el sistema previsional deben construir incentivos reales para que al trabajador le resulte provechoso aportar a la formalidad. Respecto al debate sobre la legislación laboral, enfatizó que la evidencia internacional demuestra que la modernización no se agota en una única ley sancionada en un momento dado. "No existe una única reforma laboral. Ni Uruguay, ni Chile, ni Colombia dijeron: 'Bueno, esta es mi reforma laboral y esto no lo toco nunca más'", concluyó.
Fuente: El Litoral