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    Nación.Controversia electoral

    La santa patrona de Brasil en el centro de la campaña presidencial por acusaciones contra Flávio Bolsonaro

    La controversia surgió por mensajes en redes que atribuían al senador la intención de alterar el estatus de la figura católica si vence el 4 de octubre en los comicios nacionales.

    3 min de lectura

    Nuestra Señora de Aparecida, patrona de Brasil
    Foto: Infobae

    La figura de Nuestra Señora de Aparecida, santa patrona de Brasil, se ha convertido en un tema central en la disputa electoral, tras la difusión de mensajes en redes sociales que atribuyen al senador Flávio Bolsonaro la intención de despojarla de su título de patrona nacional en caso de ganar las elecciones presidenciales del 4 de octubre.

    La controversia ha escalado hasta el ámbito judicial y ha llevado al presidente Luiz Inácio Lula da Silva a defender públicamente la figura religiosa ante los votantes católicos. Durante un acto de campaña, Lula rechazó las versiones sobre un posible cambio de estatus para la advocación mariana, afirmando: “Mientras yo sea presidente... nadie va a faltarle el respeto a Nuestra Señora de Aparecida”.

    La discusión surgió a raíz de informes sobre preocupaciones dentro de la Iglesia católica respecto al futuro de la patrona de Brasil si el candidato del Partido Liberal, Flávio Bolsonaro, resultara electo. En este contexto, usuarios vinculados a la izquierda recordaron un proyecto de ley de 2007, presentado por un legislador cercano a la familia Bolsonaro, que proponía reducir el rango simbólico de la imagen religiosa. Aunque dicho proyecto no avanzó, ha resurgido en las redes sociales, alimentando la narrativa de que Flávio Bolsonaro tiene intenciones de atacar la figura de la santa.

    El senador ha negado estas acusaciones y ha acusado al Gobierno de difundir información falsa, declarando: “Todos saben que respeto las religiones. ¡Todas!”. La disputa ha cobrado relevancia en una campaña electoral marcada por la proximidad de la primera vuelta y la escasez de electores indecisos.

    Brasil cuenta con una de las poblaciones cristianas más grandes del mundo, y la religión juega un papel crucial en la competencia entre Lula y Bolsonaro. Las encuestas indican una clara división entre católicos y evangélicos: Lula cuenta con el 48% de las intenciones de voto entre los católicos, mientras que Bolsonaro alcanza el 29%. En el electorado evangélico, Bolsonaro lidera con el 46%, frente al 27% de Lula.

    La Iglesia católica tiene una presencia histórica en Brasil, aunque las iglesias evangélicas han ampliado su influencia en las últimas décadas. Flávio Bolsonaro busca consolidar el apoyo de este electorado, mientras que Lula ha centrado parte de su discurso en los votantes católicos.

    Nuestra Señora de Aparecida es una de las figuras religiosas más reconocidas en el país. Según la tradición católica, tres pescadores encontraron en 1717 una pequeña imagen de madera en un río, y desde entonces, su devoción ha crecido entre millones de brasileños, especialmente en el santuario de Aparecida, en el estado de São Paulo.

    El conflicto también ha llegado a los tribunales. La semana pasada, el ministro André Mendonça, del Tribunal Superior Electoral, ordenó la eliminación de publicaciones que vinculaban a Flávio Bolsonaro con la supuesta intención de quitarle a la imagen el título de patrona de Brasil. Sin embargo, el ministro Flávio Dino revocó esa medida, argumentando que el caso involucra cuestiones de libertad de expresión y libertad religiosa. Dino ha decidido llevar su resolución al pleno del Supremo Tribunal Federal para que se trate la controversia de manera presencial.

    Las encuestas recientes colocan a Lula al frente de la primera vuelta, con un 39% de intención de voto frente al 34% de Flávio Bolsonaro, una diferencia que se encuentra dentro del margen de error. En una posible segunda vuelta, prevista para el 25 de octubre, las encuestas muestran un empate del 42% entre ambos candidatos. Los indecisos representan el 5% del electorado, mientras que el 10% se inclina por votar en blanco, anular su sufragio o abstenerse.

    Brasil ha convocado a 158 millones de electores para elegir presidente, renovar la Cámara de Diputados, dos tercios del Senado y las 27 gobernaciones estatales.

    Fuente: Infobae

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