Nación.Fragata Libertad
La Fragata Libertad tocó puerto en Buenos Aires tras completar su 54° viaje de instrucción
La Fragata Libertad regresó a Buenos Aires tras 161 días de navegación, marcando el cierre de su 54° viaje de instrucción con un emotivo recibimiento familiar.
Tras 161 días fuera de casa y miles de millas náuticas recorridas por aguas de América y Europa, la Fragata Libertad amarró en el Puerto de Buenos Aires. Autoridades navales y familias dieron la bienvenida a los guardiamarinas que completaron su formación técnica, en un emotivo recibimiento marcado por abrazos, pancartas y marchas militares.
La llegada a la Dársena Norte marcó el cierre de una intensa campaña naval que se extendió durante más de cinco meses. A bordo de la nave insignia de la Armada Argentina, los guardiamarinas en comisión aplicaron en la práctica los conceptos teóricos adquiridos en la Escuela Naval Militar. Durante el itinerario por el Océano Atlántico y puertos internacionales, la tripulación llevó a cabo una exigente rutina de adiestramiento marítimo, que incluyó maniobras complejas de velas, navegación astronómica y guardias de puente de mando.
El amarraje formal en la capital no solo significó el reenfoque de las promociones hacia sus futuros destinos operativos en las distintas unidades de la Fuerza, sino también un momento de profunda emotividad. Cientos de familias santafesinas se congregaron en los muelles desde las primeras horas de la mañana para recibir a sus seres queridos tras meses de distancia.
Más allá de su carácter académico y formativo, la Fragata Libertad desempeñó una destacada labor en el ámbito de la diplomacia naval. En cada escala del recorrido por puertos extranjeros, el navío funcionó como embajada itinerante de la República Argentina, abriendo sus cubiertas para recepciones protocolares, encuentros interinstitucionales y actividades de intercambio cultural con delegaciones de las naciones anfitrionas.
Con el desembarco definitivo de la tripulación, la embarcación entrará en su habitual período de alistamiento técnico. Durante esta fase en puerto, ingenieros y personal especializado de la Armada realizarán inspecciones de casco, mantenimiento preventivo de motores y revisión integral de los sistemas de navegación. Estas tareas permitirán dejar la unidad en óptimas condiciones operativas para el próximo ciclo de instrucción marítima.
La travesía no solo consolidó la formación marinera y táctica de los jóvenes uniformados, sino que reafirmó el papel histórico de la nave como símbolo de la presencia y soberanía argentina en los mares del mundo.
Fuente: El Litoral