Nación.Salarios y endeudamiento
La economía bajo presión: los salarios duran cada vez menos, cae el margen de ahorro y crece el endeudamiento
Distintas encuestas muestran que los ingresos pierden capacidad para cubrir los gastos cotidianos, crece el recurso al crédito y la recuperación salarial gana prioridad frente a la estabilidad de precios.
La desaceleración de la inflación no se traduce en una mejora significativa para muchos hogares argentinos. Los salarios, el empleo y la capacidad de cubrir gastos cotidianos se han convertido en preocupaciones centrales, mientras que el endeudamiento se presenta como una herramienta cada vez más utilizada para llegar a fin de mes.
Según el Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora, el 72% de los menores de 40 años se queda sin dinero a más tardar el día 20 del mes, y el 60,9% de este grupo ha tomado deuda en los últimos seis meses. En general, el 56,2% de la población se ha endeudado en ese mismo período, y el 81,8% considera que su salario pierde frente a la inflación.
Los datos también revelan que casi cuatro de cada diez personas no logran superar la primera quincena con sus ingresos, y solo el 34% llega a fin de mes. La situación es más crítica entre los menores de 40 años, donde el 72% se queda sin dinero antes del día 20 y apenas el 3% logra ahorrar. La falta de un colchón financiero dificulta afrontar gastos imprevistos y aumenta la dependencia del crédito.
La brecha en el impacto del endeudamiento es notable según el nivel socioeconómico. En la clase baja, el 59,6% se queda sin ingresos antes del día 15, mientras que en la clase alta, esa proporción desciende al 20%. Además, el 81,8% de los encuestados considera que su salario no le gana a la inflación, una percepción que se ha mantenido alta desde marzo.
El endeudamiento se ha convertido en una respuesta común ante la insuficiencia de ingresos. El 56,2% de los argentinos tomó deuda en los seis meses previos al relevamiento, y entre quienes lo hicieron, el 55,1% utilizó el dinero para cubrir gastos básicos como alimentos y salud.
Las encuestas también indican que el 76% de los consultados prefiere que el Gobierno priorice la mejora de los ingresos antes que mantener la política antiinflacionaria. La inflación sigue siendo una preocupación, pero los bajos salarios y la dificultad para cubrir gastos han ganado protagonismo en la agenda económica.
La Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (ESPOP) de la Universidad de San Andrés también refleja un cambio en las preocupaciones hacia el mercado laboral y los ingresos, con la falta de trabajo y los bajos salarios encabezando las inquietudes de los ciudadanos.
En resumen, aunque la inflación se desacelera, la recuperación del poder adquisitivo aún no se siente en los hogares, lo que plantea un desafío para el programa económico del Gobierno, que debe equilibrar la estabilización de precios con la mejora de los ingresos y las condiciones laborales.
Fuente: Ámbito