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    Nación.Elecciones en EEUU

    El Gobierno reconoce una posible derrota en las elecciones de EEUU y relativiza ese escenario

    El Gobierno argentino se prepara para un posible revés de Donald Trump en las elecciones de medio término, pero confía en que esto no altere el vínculo bilateral con Estados Unidos.

    2 min de lectura

    Javier Milei y Donald Trump
    Foto: Ámbito

    El Gobierno argentino se prepara para un posible revés de Donald Trump en las elecciones de medio término de Estados Unidos, aunque descarta que una derrota republicana implique automáticamente un cambio en el respaldo político y financiero que Washington le brinda a la Argentina.

    Mientras se viven jornadas frenéticas por la visita del papa León XIV en Balcarce 50, se despliega una estrategia para mantener abiertos los canales de diálogo con distintos sectores de la política estadounidense. Al mismo tiempo, se intenta despejar las dudas sobre la dependencia del programa económico local respecto de su principal aliado internacional.

    Las elecciones de este martes concentran la atención del oficialismo, ya que la renovación de la Cámara de Representantes y de un tercio del Senado puede modificar el margen de maniobra de Trump para avanzar con su agenda y condicionar algunas de sus decisiones en materia económica y de política exterior.

    Desde el Ejecutivo se reconoce que un resultado adverso tendría un impacto político sobre la alianza que Javier Milei construyó con el mandatario republicano, pero sostienen que la relación entre ambos países excede la coyuntura electoral.

    En este contexto, el Gobierno envió a Washington al subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem, y al vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt. Los funcionarios viajaron durante el fin de semana para mantener reuniones con empresarios, representantes institucionales y autoridades vinculadas con el proceso electoral. La misión combina el seguimiento de los comicios con la búsqueda de interlocutores para sostener la relación bilateral más allá del resultado.

    La delegación ya mantuvo encuentros con representantes de la Cámara de Comercio de Estados Unidos y de la Comisión Federal Electoral, y también estaba abierta la posibilidad de establecer contactos con dirigentes del Partido Demócrata.

    La preocupación del Gobierno tiene un componente político, pero también financiero. La administración libertaria considera que el respaldo estadounidense constituye un activo para su estrategia económica, especialmente después del auxilio que el Tesoro norteamericano instrumentó en 2025, cuando se acordó un swap por 20.000 millones de dólares y hubo intervención directa en el mercado cambiario.

    Sin embargo, la posibilidad de una nueva asistencia podría enfrentar mayores resistencias si los demócratas amplían su representación en el Capitolio. Entre las iniciativas impulsadas por legisladores demócratas figura el proyecto conocido como No Argentina Bailout Act, orientado a impedir o restringir una asistencia extraordinaria.

    El oficialismo busca instalar una lectura que distinga entre el resultado de una elección legislativa y la continuidad de la relación bilateral. En esa línea se inscribió el mensaje de Adrián Ravier durante una conferencia, donde planteó que el Gobierno ha hecho los esfuerzos necesarios para reducir la exposición de la economía argentina al resultado electoral estadounidense.

    Ravier reconoció la incertidumbre sobre la posibilidad de que los republicanos conserven el control de la Cámara alta, afirmando que “no está claro si se va a poder sostener el Senado”. El frente financiero concentra buena parte de las inquietudes oficiales, ya que una mayor incertidumbre en Estados Unidos podría repercutir sobre las tasas internacionales, las condiciones de acceso al crédito y la evolución del riesgo país.

    El Gobierno también sigue de cerca las posibles consecuencias comerciales en un contexto en el que las exportaciones locales de acero y aluminio continúan alcanzadas por aranceles estadounidenses, y el acuerdo bilateral puede quedar sujeto a nuevas discusiones.

    Fuente: Ámbito

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