Nación.Importaciones de autos
El Gobierno habilitó 50.000 importaciones de autos sin arancel para 2027
El gobierno habilitó un cupo de 50.000 vehículos eléctricos e híbridos para 2027, que ingresarán sin arancel, promoviendo la infraestructura de carga eléctrica.
El gobierno nacional ha abierto una nueva etapa en su política de importación de automóviles, habilitando un cupo de 50.000 vehículos eléctricos e híbridos para 2027, que podrán ingresar al país sin pagar el arancel extrazona del 35%. Esta decisión fue formalizada mediante la Disposición 451/2026 de la Dirección Nacional de Gestión de Política Industrial, publicada en el Boletín Oficial, y convoca a las empresas interesadas a solicitar las unidades correspondientes para el próximo año.
El régimen de importación comenzó en 2025 y ya ha tenido dos convocatorias anuales de 50.000 vehículos cada una. La nueva disposición indica que la totalidad de las unidades previstas para 2025 y 2026 ha sido asignada, aunque no necesariamente todas han ingresado efectivamente al país. Desde el Ministerio de Economía se fundamentó la continuidad del programa en la “marcada demanda del sector” y en la necesidad de “favorecer el abastecimiento competitivo del mercado interno” mediante una mayor disponibilidad de modelos con tecnologías alternativas.
El beneficio se extiende a vehículos híbridos, eléctricos y otras tecnologías de motorización alternativa, con una ventaja tributaria significativa: el Derecho de Importación Extrazona se reduce del 35% al 0% para las unidades comprendidas en el régimen. Sin embargo, esto no implica la eliminación de otros impuestos ni garantiza una reducción equivalente en el precio final al consumidor.
La convocatoria también incorpora nuevos límites de valor FOB establecidos en septiembre: US$16.000 para híbridos ligeros, US$18.000 para híbridos convencionales y enchufables, y US$35.000 para eléctricos puros. El valor FOB corresponde al precio de la unidad antes de incluir costos de transporte internacional y otros gastos de importación.
En cuanto a la distribución de las 50.000 unidades, el Gobierno mantendrá una asignación inicial en partes iguales: 25.000 vehículos para terminales automotrices radicadas en Argentina y otros 25.000 para empresas importadoras. Cada terminal recibirá inicialmente 750 unidades, y el remanente se asignará en función de dos variables: un 65% dependerá de su participación en la producción automotriz y un 35% de los patentamientos de vehículos electrificados entre 2024 y octubre de 2026.
Para los importadores, se establecieron cinco categorías de asignación. Los grandes operadores concentrarán el 60% de su cupo; los medianos recibirán participaciones del 12% y 6%, según su tamaño; los pequeños, un 2%; y los nuevos participantes tendrán reservado el 20% restante. La reglamentación también priorizará a quienes hayan cumplido con sus compromisos anteriores, exigiendo a determinados importadores haber concretado, o tener en proceso, al menos el 30% de las unidades previamente asignadas.
Una novedad en esta convocatoria es que 2.500 unidades estarán reservadas para nuevos importadores que asuman compromisos de inversión en infraestructura de carga eléctrica. Para acceder a este cupo, deberán presentar proyectos que contemplen al menos 20 puntos de carga, con cronogramas de instalación y puesta en funcionamiento. Si las solicitudes superan el cupo, el reparto dependerá de la cantidad de cargadores comprometidos, los cuales deberán estar operativos antes del 31 de enero de 2028.
Las empresas interesadas podrán presentar sus solicitudes a través de la plataforma Trámites a Distancia (TAD) hasta las 23.59 del 17 de noviembre de 2026. Deberán acreditar capacidad financiera, vinculación con las marcas que pretenden comercializar y documentación relacionada con la homologación de los vehículos. Además, quienes reciban unidades podrán renunciar total o parcialmente al cupo, sin penalidad, hasta el 31 de enero de 2027. A diferencia de las primeras convocatorias, la distribución ahora incorporará una variable adicional: no solo cuánto puede importar cada empresa, sino también cuánto está dispuesta a invertir para sostener la infraestructura necesaria para los vehículos eléctricos que ingresen al mercado automotor argentino.
Fuente: El Litoral