Nación.Consumo de carne
El consumo de carne vacuna cayó al nivel más bajo de la historia
El consumo de carne vacuna se ubicó en 46 kilos por habitante, el registro más bajo en más de un siglo. Factores como el estancamiento productivo y el avance de otras carnes explican esta caída.
La carne vacuna ha sido un pilar en la alimentación de los argentinos, pero su consumo ha disminuido drásticamente, alcanzando niveles mínimos históricos. Según un informe de Argendata Fundar, el consumo per cápita se ubicó en 46 kilos en los últimos doce meses, la cifra más baja desde que se tienen registros en 1914.
Este descenso se debe a una combinación de factores estructurales. En primer lugar, el estancamiento de la producción de carne vacuna, que en 2024 alcanzó las 3,18 millones de toneladas, cifra similar a la de hace 50 años, mientras que la población ha seguido creciendo. Este estancamiento se atribuye a la competencia de la agricultura por el uso de la tierra y a la volatilidad macroeconómica, que han limitado la expansión del sector ganadero.
Además, las restricciones a las exportaciones y las sequías han agravado la crisis del sector. La intervención en las ventas al exterior ha reducido los incentivos para invertir, y fenómenos climáticos han forzado la liquidación de vientres, limitando la oferta a largo plazo.
Por otro lado, el pollo y el cerdo han ganado terreno como alternativas a la carne vacuna. La producción avícola se multiplicó por 64 desde 1961, alcanzando 2,3 millones de toneladas en 2024. El consumo per cápita de pollo superó los 45 kilos anuales, mientras que el de carne porcina alcanzó más de 17 kilos en 2023.
Los precios relativos también han influido en esta tendencia. Cuando el precio de la carne vacuna se encarece en comparación con otras carnes, las familias tienden a sustituirla por opciones más accesibles. Por ejemplo, entre 2003 y 2006, el precio de la carne vacuna se duplicó en relación al pollo, lo que llevó a un aumento del 41% en el consumo de pollo.
A pesar de la caída en el consumo de carne vacuna, el consumo total de carnes de origen animal en Argentina alcanzó los 122,7 kilos por habitante en 2023, manteniendo al país en el puesto 23 a nivel mundial. Argentina sigue siendo el líder global en consumo per cápita de carne vacuna, aunque su protagonismo ha disminuido en comparación con otras carnes.
El desplome del consumo interno ha llevado a que una parte significativa de la producción bovina se destine a la exportación, alcanzando un volumen récord en 2024, con China como principal comprador. Argendata concluye que, aunque la carne vacuna ya no tiene el protagonismo exclusivo de antaño, Argentina sigue siendo un gran productor y consumidor de carne.
Fuente: Ámbito