Nación.Análisis económico
"Economía bipolar": el nuevo paradigma productivo federal, según un especialista
José Toledo, contador público, analiza la economía argentina y la define como "bipolar", con sectores en crecimiento y otros en crisis. Advierte sobre el futuro del consumo y el empleo.
La economía argentina enfrenta un escenario de contrastes marcados. Mientras sectores como el petróleo, el gas, la minería y el agro muestran un notable dinamismo, otros, que históricamente concentraron empleo y actividad en los grandes centros urbanos, continúan enfrentando dificultades. Este diagnóstico proviene del contador público nacional José Toledo, quien define la situación como una "economía bipolar".
Toledo sostiene que Argentina está experimentando un cambio de paradigma productivo y territorial, alejándose del modelo industrial que favoreció la concentración en los grandes centros urbanos. "Argentina pasó a ser un país federal económico", afirma, destacando que las actividades que impulsan la macroeconomía se encuentran alejadas de los principales conglomerados urbanos.
En este nuevo contexto, el especialista identifica al petróleo, gas, minería y agro como los sectores que sostienen el crecimiento, mientras que actividades con alta utilización de mano de obra, como la construcción y ciertas ramas industriales, enfrentan serias dificultades. En particular, menciona a los sectores metalmecánico y textil como los más afectados por la transformación económica actual.
Toledo prevé que la economía argentina comenzará a mostrar un mayor equilibrio hacia el último trimestre del año, aunque aclara que esto no implica un fuerte crecimiento del consumo interno. "¿Va a crecer el consumo? No. ¿Va a crecer el salario real? No", plantea, señalando que la política económica prioriza la estabilidad cambiaria en detrimento de una mayor liquidez en el mercado.
El especialista también destaca el contraste entre la estabilización de algunas variables macroeconómicas y la situación de los ingresos. Según Toledo, el salario real ha caído un 8% durante la actual gestión, aunque se ha registrado un leve repunte del 0,2% en julio. Además, menciona el aumento de la pobreza, la indigencia y el desempleo, afectando especialmente a los sectores que históricamente han concentrado una gran cantidad de trabajadores.
En cuanto a la inflación, Toledo valora su reducción, pero advierte que aún queda un largo camino por recorrer. Su objetivo es que la inflación se ubique alrededor del 20% el próximo año, avanzando hacia niveles cercanos al 10% para 2028-2029. Sin embargo, advierte que intentar alcanzar rápidamente una inflación de un dígito podría resultar en una recesión severa.
Respecto a las proyecciones de crecimiento, Toledo descarta un escenario de expansión elevada y estima que el crecimiento se acercará al 2%, lejos de las proyecciones más optimistas. También menciona el incremento del riesgo país como una variable relevante para el Gobierno y las empresas argentinas que buscan financiamiento internacional.
En relación al tipo de cambio, Toledo sugiere que un valor cercano a $1.750 sería un equilibrio adecuado, rechazando la necesidad de llevarlo a niveles de $2.100 o $2.200. Advierte que una depreciación excesiva podría tener efectos negativos en la sociedad y no resolvería los problemas estructurales de la economía.
De cara al próximo año, Toledo anticipa un aumento en la disponibilidad de divisas gracias a la expansión de la producción energética, especialmente a partir de Vaca Muerta. Sin embargo, también advierte que una mayor oferta de dólares podría generar presión a la baja sobre el tipo de cambio, complicando la situación.
En resumen, Toledo describe un escenario donde la macroeconomía podría estabilizarse, pero con una transformación profunda de la estructura productiva argentina. La gran incógnita será cuánto tiempo tomará que esta recuperación se traduzca en mejoras en el empleo, los ingresos y el consumo de los sectores que aún no se benefician del crecimiento.
Fuente: El Litoral