Nación.Derechos humanos
Amnistía Internacional publicó una carta abierta al papa León XIV antes de su visita a Argentina
Amnistía Internacional instó al pontífice a garantizar derechos de los vulnerables y rechazar la violencia y la discriminación durante su visita a Argentina.
A pocos días de la llegada del papa León XIV a Argentina, Amnistía Internacional (AI) le dirigió una carta abierta en la que solicita que, durante sus encuentros con las autoridades y la sociedad del país, haga un llamado a garantizar los derechos de los sectores más vulnerables. El documento, difundido este jueves, aborda desde la situación de las personas con discapacidad hasta la criminalización de la protesta, e interpela directamente al pontífice en cada una de las paradas programadas entre el 8 y el 11 de noviembre en Buenos Aires, Córdoba y Luján.
La carta destaca que la visita del Papa representa una oportunidad significativa para poner en el centro del debate público la dignidad humana, la solidaridad y la responsabilidad de los Estados de proteger los derechos de todas las personas. AI traza un recorrido por lo que describe como un proceso de retroceso en la protección social y en las garantías civiles bajo la actual administración, aunque reconoce los desafíos económicos que enfrenta el país.
Uno de los puntos específicos de la carta se apoya en la visita que León XIV realizará al Cottolengo Don Orione de Claypole, donde AI expresa su preocupación por la sostenibilidad de las prestaciones destinadas a las personas con discapacidad. Las demoras en los pagos estatales y las dificultades de financiamiento han generado incertidumbre para miles de personas y sus familias.
En materia laboral, AI recuerda que el encuentro del Papa con representantes del mundo del trabajo evoca el legado de la encíclica Rerum Novarum de León XIII, que reconoció la dignidad del trabajo. Sin embargo, la organización advierte que una de cada cinco personas con empleo vivía en un hogar pobre durante el primer semestre de 2026, y cuestiona la reforma laboral aprobada en febrero por debilitar las condiciones de trabajo.
La carta también aborda la situación de los jubilados, quienes enfrentan dificultades para acceder a ingresos suficientes y han manifestado pacíficamente para reclamar mejores condiciones de vida, enfrentando en ocasiones respuestas policiales desproporcionadas.
AI describe a la juventud como una generación que enfrenta obstáculos para estudiar y trabajar, y documenta el uso desproporcionado de la fuerza en manifestaciones pacíficas, así como ataques y hostigamiento contra periodistas y organizaciones sociales. También se menciona la expansión de herramientas estatales de vigilancia que plantean interrogantes sobre la privacidad y la libertad de expresión.
La visita al establecimiento penitenciario federal el 11 de noviembre es otro punto de apoyo del documento, donde AI recuerda que se producirá en un contexto de reducción de la edad de imputabilidad penal, una medida que rechaza por priorizar el castigo sobre la protección de adolescentes.
Finalmente, AI amplía su planteo hacia colectivos que atraviesan situaciones críticas, denunciando recortes en políticas de prevención de la violencia de género y restricciones al acceso a derechos de las personas migrantes. En el cierre de la carta, AI pide al pontífice que promueva el trabajo digno, la justicia social, la protección de los sectores vulnerables, la libertad de expresión y el derecho a la protesta pacífica, rechazando toda forma de violencia, discriminación y exclusión.
Fuente: Infobae