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    Obra de pavimento

    Santo Tomé: vecinos reclaman por una obra de pavimento que lleva 10 años de atraso

    Vecinos del barrio René Favaloro en Santo Tomé exigen la finalización de una obra de pavimento que lleva 10 años de retraso y aún no se ha completado.

    3 min de lectura

    Obra de pavimento en Santo Tomé
    Foto: El Litoral

    Vecinos del barrio René Favaloro de Santo Tomé están reclamando la finalización de una obra de pavimento de hormigón que comenzó en 2016 y que debía completarse en un plazo de cinco años. El sector donde se concentra el reclamo se encuentra a una cuadra de la avenida Luján y forma parte de un proyecto financiado mediante contribución de mejoras, lo que implica que los frentistas deben afrontar el costo de los trabajos.

    La obra contemplaba originalmente 67 cuadras, pero con distintas incorporaciones, el proyecto llegó a 80. Los vecinos tuvieron que reunir adhesiones para ser incluidos en el plan. “En el 2018 volvimos a firmar el petitorio y ahí nos incluyeron en un pie de igualdad”, explicó uno de los frentistas.

    Desde el inicio del proyecto, los vecinos han enfrentado una década de demoras. En 2016, lograron un 85% de adhesión entre los habitantes del sector, y dos años después, presentaron un nuevo petitorio alcanzando el 92%. A pesar de las ampliaciones, varios sectores aún permanecen sin pavimentar. Un vecino realizó un relevamiento y estimó que 460 frentistas todavía esperan la ejecución de los trabajos.

    Uno de los sectores pendientes es el grupo 2, compuesto por 12 cuadras, cuya finalización había sido anunciada para marzo de este año. Sin embargo, solo se han completado seis cuadras. También resta completar el grupo 4, integrado por ocho cuadras, mientras que los vecinos aseguran que su sector ha quedado nuevamente para una etapa posterior.

    La paralización de la obra llevó a los vecinos a presentar un pronto despacho en marzo para solicitar información sobre la continuidad del proyecto, pero hasta el momento no han recibido respuesta formal. “Tanto en la pandemia como en este gobierno, que desde hace más de un año la obra está totalmente paralizada”, señaló un frentista.

    Entre los obstáculos que afectan la continuidad de la obra se menciona una propiedad cuya expropiación habría sido planteada por el Ejecutivo municipal, aunque los vecinos sostienen que no tienen constancia de que se haya iniciado el trámite correspondiente. Ante el tiempo transcurrido, los habitantes de los grupos que aún tienen cuadras pendientes están evaluando una estrategia conjunta. “Estamos tan cansados de esperar que estamos intentando hacer grupos globales de acción jurídica”, afirmó un vecino.

    Otro de los ejes del reclamo está relacionado con el costo de la contribución de mejoras. Un vecino relató que pagó su parte de la obra de contado hace nueve años, desembolsando el equivalente a unos 3.000 dólares. En contraste, un frentista que no había abonado fue informado que debía pagar 70.000 pesos, una cifra que el vecino estimó en unos 45 dólares. Este contraste es utilizado por los frentistas para cuestionar la situación de quienes pagaron anticipadamente, señalando que “hay una estafa hacia los vecinos que hemos pagado”.

    El estado de las calles también preocupa a los vecinos, especialmente después de las lluvias, ya que las calles de tierra se deterioran, se forman cunetas y surgen dificultades para circular. Un vecino relató que recientemente una camioneta cayó en una cuneta tras una lluvia. Además, los frentistas expresan su preocupación por la infraestructura de servicios, ya que una cloaca principal pasa por Balcarce y consideran que la pavimentación de ese sector también protegería la cañería ubicada debajo de la calle.

    Los frentistas esperan definiciones sobre la continuidad de los grupos pendientes y un cronograma que permita determinar cuándo se completará la obra que comenzó en 2016 y cuyo plazo original de ejecución era de cinco años.

    Fuente: El Litoral

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