Movilidad urbana
Ciclistas, corredores y automovilistas: el desafío de convivir en los espacios públicos de Santa Fe
La convivencia entre ciclistas, corredores y automovilistas en Santa Fe es un desafío que busca mejorar el uso de los espacios públicos a través del diálogo y la planificación urbana.
La convivencia entre ciclistas, corredores, skaters, automovilistas y peatones se ha convertido en un desafío clave para la movilidad urbana en Santa Fe. Con el objetivo de avanzar en soluciones, representantes de distintas actividades participaron de un encuentro en el Concejo Municipal para compartir inquietudes y debatir sobre cómo mejorar el uso de los espacios públicos.
Franco Romanello, presidente de Factor Vial, explicó que la iniciativa surgió a partir de la preocupación por las condiciones en las que se desarrollan las actividades recreativas y deportivas en la ciudad. En diálogo con Primera Mañana, valoró la convocatoria impulsada por el presidente del Concejo, Sergio “Checho” Basile, y consideró que la reunión fue un primer paso para construir acuerdos. “Nosotros partimos de la necesidad de escucharlos, conocer el estado de situación y preguntarnos hacia dónde queremos llegar y qué movilidad queremos”, señaló Romanello.
Santa Fe cuenta con 208 espacios entre plazoletas, parques, estaciones deportivas y áreas de recreación, muchos de los cuales son utilizados cotidianamente por personas que corren, andan en bicicleta, practican skate o roller, además de vecinos que se reúnen para compartir actividades al aire libre.
Uno de los principales planteos que surgieron durante la reunión fue la necesidad de acondicionar los espacios públicos para responder a las demandas de quienes los utilizan. Entre las inquietudes mencionadas aparecen la falta de bebederos, la necesidad de contar con corredores seguros y los conflictos que se producen cuando distintas actividades comparten un mismo sector. “Hay dificultades, hay inquietudes. Se avanzó en algunas obras, pero falta mucho todavía”, sostuvo Romanello.
El titular de Factor Vial consideró que la planificación urbana debe incorporar la mirada de los distintos usuarios y contemplar sectores específicos para la práctica deportiva y recreativa. Mencionó, entre otros puntos, las costaneras Este y Oeste, el parque Juan de Garay y espacios públicos del norte de la ciudad. También propuso revisar la manera en que se piensa la circulación urbana. “La movilidad siempre se pensó para que los autos transiten por las calles. Hoy el concepto tiene que cambiar”, expresó, al plantear la necesidad de avanzar hacia corredores preparados para quienes se desplazan de otras maneras.
Romanello destacó que la convivencia entre los distintos actores también requiere diálogo, empatía y educación vial. “Tenemos que ver al otro no como un enemigo, sino como una persona que tiene que cuidarse, pero también tenemos que cuidarnos nosotros”, afirmó. La participación de los vecinos y la decisión política serán fundamentales para que las propuestas se traduzcan en medidas concretas.
El encuentro permitió acercar a personas que utilizan los mismos espacios, pero que no siempre tienen la oportunidad de conversar sobre sus necesidades y diferencias. La intención es que esta primera mesa tenga continuidad y permita elaborar propuestas para mejorar la movilidad en la capital provincial, avanzando hacia espacios más seguros y reduciendo los riesgos de accidentes.
Romanello también recordó la tragedia de Ecos, ocurrida en octubre de 2006, cuando un choque entre un camión y un micro que trasladaba a estudiantes y docentes provocó 12 muertes. Al cumplirse 20 años de aquel hecho, remarcó la importancia de sostener las campañas de concientización y de insistir en el respeto por las normas de tránsito. “Son siniestros que marcan a la ciudadanía y hay heridas que no se cierran”, expresó, llamando a reforzar la educación vial y a promover una mayor responsabilidad individual al circular.
El encuentro en el Concejo Municipal abrió una instancia de diálogo sobre cómo adaptar Santa Fe a las nuevas formas de movilidad, con el desafío de transformar las inquietudes planteadas por ciclistas, corredores y otros usuarios en propuestas concretas que permitan compartir los espacios públicos con mayor seguridad y respeto.
Fuente: El Litoral