Corea del Norte.Ciberataque
Pyongyang negó su participación en el ciberataque contra Binance
Corea del Norte rechazó las acusaciones del FBI sobre su participación en el ciberataque a Binance, que resultó en el robo de 6.300 millones de dólares.
Corea del Norte rechazó las acusaciones del Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI), que atribuyó a un grupo de hackers vinculado con el régimen de Pyongyang el ciberataque contra Binance, la mayor plataforma de intercambio de criptomonedas del mundo. Este ataque derivó en el robo de aproximadamente 6.300 millones de dólares en activos digitales.
La respuesta llegó a través de Kim Yo-jong, hermana del líder norcoreano Kim Jong-un y una de las principales figuras políticas del país. En un comunicado difundido por la agencia estatal KCNA, calificó las declaraciones estadounidenses como una "retórica absurda" y negó que las acusaciones aporten elementos nuevos. Además, cuestionó lo que considera una práctica recurrente de Washington de responsabilizar a Corea del Norte por grandes ataques informáticos internacionales.
El FBI había señalado al grupo norcoreano conocido como TraderTraitor como responsable del ataque. Este robo fue considerado el mayor de la historia en el sector de las criptomonedas. La investigación apunta a una operación informática de gran escala que permitió sustraer activos digitales de la plataforma.
Kim Yo-jong recordó que Estados Unidos también había responsabilizado a Corea del Norte por el ataque contra la plataforma Bybit, ocurrido en febrero de 2025, cuando fueron robados alrededor de 1.500 millones de dólares en criptomonedas. La funcionaria sostuvo que las denuncias forman parte de una estrategia estadounidense para vincular sistemáticamente a Pyongyang con delitos informáticos de alcance internacional.
Uno de los puntos centrales del comunicado fue la referencia a la política estadounidense sobre las reservas de criptomonedas. Kim Yo-jong recordó que la administración de Donald Trump anunció en 2025 la creación de una reserva estratégica de activos digitales, integrada por criptomonedas confiscadas por el Estado. A partir de ese antecedente, sugirió que analizar quién podría beneficiarse de la recuperación de los fondos sustraídos permitiría encontrar pistas sobre los responsables del ataque.
La declaración introduce un cuestionamiento político a la investigación estadounidense, aunque no presentó pruebas que respalden la insinuación sobre un eventual beneficio del gobierno de Trump.
Por su parte, Binance aseguró haber recuperado gran parte de los fondos, indicando que logró reponer el 95% de los activos sustraídos y que congeló aproximadamente 3.000 millones de dólares de los fondos robados. La compañía destinó más de 6.340 millones de dólares de recursos propios y fondos de protección para cubrir las pérdidas derivadas del ataque.
Aún no se conoce el impacto económico definitivo del episodio, que vuelve a poner en primer plano los riesgos de seguridad informática en el mercado de activos digitales. Estados Unidos, Corea del Sur y Japón sostienen que los ciberataques y robos de criptomonedas constituyen una fuente de financiamiento para el régimen norcoreano, que buscaría utilizar esos recursos para eludir las sanciones internacionales y sostener sus programas armamentísticos. Esta interpretación también es compartida por especialistas en seguridad y defensa.
Fuente: El Litoral