Rusia.Conflicto energético
Nuevos ataques cruzados afectan instalaciones eléctricas y refinerías en Rusia y Ucrania
Los ataques entre Rusia y Ucrania se intensifican, afectando instalaciones eléctricas y refinerías, con un impacto significativo en el sector energético.
La guerra entre Rusia y Ucrania ha vuelto a registrar ataques contra instalaciones estratégicas de ambos países, con un impacto significativo en el sector energético. Durante la noche del viernes y la madrugada del sábado 31 de octubre, drones rusos alcanzaron instalaciones eléctricas en Ucrania, mientras que fuerzas ucranianas atacaron una refinería en territorio ruso.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, informó que los bombardeos rusos dejaron sin suministro eléctrico a aproximadamente 280.000 familias en las regiones de Kiev y Dnipropetrovsk. A través de un mensaje en Telegram, Zelenski señaló que los ataques han generado dificultades en el abastecimiento de energía en diversas zonas del país y volvió a reclamar asistencia internacional para fortalecer la capacidad defensiva de Ucrania. "Estos ataques rusos han provocado una situación difícil en el suministro eléctrico en varias de nuestras regiones", expresó el mandatario, quien también destacó que los bombardeos contra instalaciones civiles continúan de manera sistemática.
En respuesta a la ofensiva rusa, Ucrania lanzó un ataque con drones contra la refinería Bashneft-Novoil, ubicada en la ciudad de Ufá, en el suroeste de Rusia. Este ataque provocó un incendio en las instalaciones, según informó el medio independiente ruso Astra, que analizó imágenes difundidas por residentes de la zona. Además, se reportaron ataques contra otras dos instalaciones industriales locales. La refinería Bashneft-Novoil es uno de los principales complejos de refinación de Ufá, donde operan tres instalaciones de este tipo, produciendo combustibles de alta calidad, gasoil, combustible para aviación y lubricantes, lo que la convierte en un punto clave para el abastecimiento energético ruso.
La refinería ya había sido alcanzada por un ataque el pasado 21 de septiembre. Posteriormente, Ucrania había interrumpido sus operaciones contra este tipo de instalaciones durante varias semanas, en el marco de intentos diplomáticos para establecer una tregua energética. La reanudación de estas acciones representa un nuevo obstáculo para las gestiones impulsadas por Estados Unidos, cuyo presidente, Donald Trump, había promovido un entendimiento entre Moscú y Kiev para evitar ataques contra infraestructuras energéticas.
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso informó que sus sistemas de defensa antiaérea derribaron 433 drones ucranianos de largo alcance durante la noche, en operaciones desarrolladas sobre 19 regiones del país. En la región fronteriza de Briansk, un ataque con un dron contra la localidad de Klímovo provocó la muerte de dos civiles, un hombre y una mujer, y dejó otros cinco heridos, según informó el gobernador regional, Yegor Kovalchuk.
Estos nuevos episodios reflejan la continuidad de los ataques contra objetivos estratégicos y la dificultad para alcanzar acuerdos que permitan reducir las operaciones militares sobre instalaciones esenciales. La infraestructura energética se mantiene como uno de los principales escenarios de la confrontación, debido a su importancia para el funcionamiento de las ciudades, la actividad industrial y el abastecimiento de ambos países.
Fuente: El Litoral