Precios de alimentos
Los precios globales de los alimentos bajaron en octubre, pero aún son 6% más altos que en 2025
El índice general de la FAO cedió a 133,9 puntos en octubre, impulsado por el repliegue de los granos tras la cosecha en EEUU y la distensión en el mar Negro.
Los precios mundiales de los alimentos registraron un leve descenso en octubre, impulsados por una menor demanda de importaciones que contribuyó a las caídas mensuales en las cotizaciones de cereales, productos lácteos y carne. Sin embargo, los valores se mantienen casi un 6% por encima de los niveles registrados un año atrás, según informó este viernes la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
El Índice de Precios de los Alimentos de la FAO, que monitorea la evolución mensual de los precios internacionales de una canasta de productos alimenticios básicos, promedió 133,9 puntos en octubre, marcando un retroceso respecto a los 135,6 puntos de septiembre. Este índice se ubicó un 5,9% por encima del registrado un año antes, pero se mantuvo un 16.4% por debajo del máximo alcanzado en marzo de 2022.
Las materias primas agrícolas lideraron el repliegue mensual: el índice de precios de los cereales de la FAO se contrajo un 4,5% frente a septiembre, ubicándose un 12,6% por debajo del dato interanual. Este ajuste estuvo determinado por la caída del trigo y el maíz, en un escenario de escasa liquidez por el lado comprador y mejores proyecciones de oferta de cosecha en Argentina.
Las expectativas de una relajación de las restricciones a los flujos de exportación del mar Negro también presionaron a la baja sobre los precios, aunque las continuas interrupciones en la logística de la región limitaron el descenso, indicó la FAO en un comunicado.
En cuanto a los precios del maíz, estos tendieron a la baja tras haber alcanzado en septiembre su nivel más alto en tres años, presionados por el avance de la cosecha en EEUU y las expectativas de una oferta abundante en Sudamérica.
Por otro lado, el índice de precios de los aceites vegetales subió un 0,3%, dado que el aumento en las cotizaciones del aceite de soja y de girasol compensó la caída registrada en los precios del aceite de colza. El azúcar, por su parte, encadenó su cuarto incremento mensual consecutivo al trepar un 6,6% en octubre, alcanzando máximos que no se registraban desde diciembre de 2024, debido a la situación climática en Brasil, donde las fuertes precipitaciones paralizaron las tareas de molienda y cosecha.
Finalmente, los rubros de lácteos y carnes también contribuyeron a la desaceleración del índice general de la FAO. El segmento lácteo retrocedió un 1,1% mensual, empujado por la debilidad de la manteca y el queso, mientras que la carne cedió un 1,2% por caídas en porcinos, ovinos y vacunos, aunque retuvo un leve margen positivo en el balance interanual.
Fuente: Ámbito