Brasil.Elecciones presidenciales
Los candidatos derrotados en Brasil no respaldan a Lula ni a Flávio Bolsonaro de cara al balotaje
Los candidatos derrotados en Brasil, que suman 8,7 millones de votos, optan por la neutralidad ante el balotaje entre Lula y Flávio Bolsonaro.
Los cuatro candidatos que quedaron fuera de la segunda vuelta de las presidenciales en Brasil no han respaldado, al menos por ahora, a ninguno de los dos finalistas: el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro, hijo mayor del ex presidente Jair Bolsonaro.
Augusto Cury, Renan Santos y Ronaldo Caiado han optado por la neutralidad o por postergar su decisión. Por su parte, Romeu Zema se limitó a declararse opositor al Partido de los Trabajadores (PT), el de Lula.
En la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre, Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), obtuvo el 47,03% de los votos válidos, lo que equivale a unos 56,1 millones de sufragios, mientras que Lula alcanzó el 45,16%, es decir, 53,9 millones. Ninguno de los candidatos logró el 50% necesario para evitar el balotaje, y la distancia entre ambos fue de apenas 1,87 puntos, o alrededor de 2,2 millones de votos, la más estrecha desde 1989.
El peso de los candidatos derrotados es significativo, ya que Cury (2,89%), Santos (2,24%) y Caiado (2,18%) suman 8,7 millones de votos, casi cuatro veces la ventaja de Bolsonaro sobre Lula. Zema, por su parte, recibió 326.488 votos, el 0,27% del total.
Cury, psiquiatra y escritor, candidato del partido Avante, anunció que guardará silencio sobre ambos finalistas y que sus propuestas de gobierno quedan a disposición de quien quiera aprovecharlas. Pidió que nadie use su nombre ni el de su compañero de fórmula para declarar adhesiones y descartó seguir en la política o integrar un eventual gabinete.
Santos, candidato del partido Missão y cofundador del Movimiento Brasil Libre, afirmó que no hará campaña por ninguno de los dos finalistas ni por el voto nulo, y que sus electores deben actuar como prefieran. Evaluó que el resultado favorece a Bolsonaro en el balotaje y calificó la contienda de “la más bizarra” desde la redemocratización.
Caiado, ex gobernador de Goiás y candidato del Partido Social Democrático (PSD), anunció que solo tomará una decisión después de reunirse con Gilberto Kassab, presidente de su partido. Posteriormente, el PSD anunció su neutralidad en el balotaje y liberó a sus directorios estaduales, legisladores y afiliados para que adopten su propia postura.
Zema, ex gobernador de Minas Gerais y candidato del Novo, aseguró que donde esté el PT, su partido estará “del otro lado”, y agregó que en el balotaje estará en contra del PT, al que acusó de haber entregado “un país estancado”. Aunque no nombró a Flávio Bolsonaro, sus palabras fueron interpretadas como una señal hacia él.
El contexto se complica por la reciente trayectoria de la derecha en Brasil. Jair Bolsonaro, presidente entre 2019 y 2022, fue condenado en septiembre de 2025 por el Supremo Tribunal Federal a 27 años y 3 meses de prisión por intentar un golpe de Estado tras perder ante Lula las elecciones de 2022, quedando inhabilitado para ocupar cargos. En diciembre de 2025, ya preso, designó a su hijo mayor como candidato.
Flávio Bolsonaro llegó a la votación detrás de Lula en los sondeos. A comienzos de septiembre, PoderData daba al presidente un 37% frente al 34% del senador en primera vuelta, y Quaest los empataba en 41% para el balotaje. En su medición de fines de agosto, Quaest registraba además un rechazo del 53% a Lula y del 55% a Flávio Bolsonaro, cifras casi equivalentes.
Lula, por su parte, reconoció su decepción por no haber ganado en la primera vuelta y anunció que desde el 5 de octubre comenzará una nueva campaña. Si la participación se mantiene, Bolsonaro necesitará alrededor del 38% de los votos que fueron a otros candidatos para superar el 50%, mientras que Lula requerirá cerca del 62%, o bien sumar a quienes votaron en blanco o no concurrieron, un terreno que también disputará el hijo del ex presidente.
Fuente: Infobae