Brasil.Mercados financieros
Las acciones brasileñas y el real se hundieron tras la reelección de Lula da Silva
Las acciones brasileñas cayeron un 13,88% y el real se depreció un 8,36% tras la reelección de Lula da Silva, generando incertidumbre en los mercados.
Las acciones brasileñas y el real se desplomaron este lunes tras la inesperada reelección del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, lo que borró el optimismo acumulado por los inversores tras el triunfo de su rival de derecha en la primera vuelta. El índice Bovespa, referencia de la bolsa de São Paulo, cerró con una caída del 13,88%, mientras que el real se depreció más del 8% frente al dólar.
La magnitud del derrumbe llevó a activar el mecanismo de interrupción automática del mercado bursátil brasileño, que suspendió las operaciones durante media hora después de que el índice perdiera un 10% respecto de su cierre anterior. El Ibovespa cerró la jornada en 176.608 puntos, unas 28.000 unidades por debajo del nivel registrado el viernes previo a los comicios. Durante la sesión, la bolsa llegó a perder más de un 16% antes de recortar parte de las pérdidas, marcando su mayor caída porcentual diaria desde marzo de 2020.
El real brasileño también sufrió un fuerte golpe, cotizando por encima de las 5,60 unidades por dólar al inicio de la jornada, tras registrar un descenso del 12% en los primeros minutos de operaciones. Al cierre, la divisa se depreció un 8,36% hasta las 5,4066 unidades por dólar.
La venta masiva de activos no se limitó a la renta variable y la moneda. Los bonos soberanos brasileños en los mercados internacionales también resultaron afectados, con los títulos de mayor plazo como los más perjudicados. La deuda con vencimiento en 2056 cayó cerca de 2,5 centavos. Además, los “credit default swaps” (CDS) a cinco años de Brasil, que miden el costo de asegurarse contra un impago soberano, subieron hasta los 151,67 puntos básicos frente a los 120,21 puntos del cierre del viernes, según datos de S&P Global Market Intelligence.
Ante la turbulencia, el Tesoro nacional canceló las subastas programadas de bonos gubernamentales vinculados a la inflación y de tasa fija, previstas para el 27 y el 29 de octubre respectivamente.
El colapso representa un cambio radical frente a la tendencia alcista que habían mostrado los mercados brasileños durante octubre, impulsados por la expectativa de un giro hacia la derecha tras el inesperado triunfo de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta electoral. El viernes previo a la segunda vuelta, el Bovespa había cerrado casi un 7% por encima de su nivel previo a esa primera ronda, mientras que el real se había fortalecido cerca de un 5% frente al dólar.
La atención de los inversores se desplaza ahora hacia la elección de Lula para el Ministerio de Hacienda, un nombramiento que anticipará el enfoque fiscal de la nueva administración. “La señal fundamental para los mercados será el compromiso de la futura administración de Lula con la disciplina fiscal”, indicó Graham Stock, de RBC BlueBay Asset Management.
Lula enfrenta el desafío de contener el aumento de la deuda pública brasileña sin resignar los programas sociales ni la inversión estatal. “La administración de Lula no tendrá más remedio que llevar a cabo cierta consolidación fiscal, pero la mayoría de los inversores duda de que sea suficiente para encarrilar de nuevo la sostenibilidad de la deuda”, comentó Thierry Larose, gestor de carteras en Vontobel Asset Management.
El equipo de Lula se propone alcanzar un superávit presupuestario primario de alrededor del 1,3% del producto interno bruto para 2030, lo que dejaría fondos para cubrir parte de los intereses y reduciría la necesidad de nuevos préstamos. Sin embargo, la deuda pública brasileña ya supera el 82% del PIB, mientras que las pensiones y otros gastos obligatorios limitan el margen de ahorro fiscal.
“Los inversionistas quieren un compromiso claro y creíble con la disciplina fiscal”, dijo Alejo Czerwonko, director de inversiones para mercados emergentes de UBS Global Wealth Management. “Prevemos que el repunte que siguió a la primera vuelta ya esté en gran medida descontado en los precios, y que el ánimo se mantenga débil hasta que surja un plan fiscal claro”.
Czerwonko agregó que los inversionistas también esperan una relación de trabajo con un Congreso de tendencia opositora, “ya que ningún plan fiscal se aprueba sin él”. “Las políticas de Lula han hablado de recortes de gasto, pero no ha entrado en detalles sobre cómo se concretarán”, señaló Divya Singaravelu, directora de investigación de Meridian 1305 Capital, citada por Reuters.
Fuente: Infobae