Punto. Federal

Última nota

Dólarventa

    Tenés las 24 capitales. Tocá una para fijarla en la franja.

    Datos: DolarApi · ArgentinaDatos · BCRA · Open-Meteo (CC BY 4.0)

    Brasil.Elecciones en Brasil

    El Gobierno se ilusiona con un triunfo de Bolsonaro

    El Gobierno argentino se ilusiona con un triunfo de Bolsonaro en Brasil, lo que podría cambiar la relación bilateral y favorecer la agenda de Milei.

    3 min de lectura

    Imagen relacionada con la campaña electoral en Brasil.
    Foto: Infobae

    A horas de que se defina el futuro político de Brasil, un socio estratégico para Argentina, en la Casa Rosada se ilusionan con un triunfo de Flávio Bolsonaro en el balotaje. Creen que la eventual victoria del dirigente de derecha podría representar un punto de inflexión en la relación bilateral, muy tensa en los últimos años, y favorecer los planes de Javier Milei para avanzar con una agenda de crecimiento y apertura comercial en la región.

    La apuesta del Gobierno por el opositor de Luiz Inácio Lula da Silva no es nueva. Meses atrás, el líder libertario viajó a San Pablo para respaldarlo en un acto de campaña, lo que derivó en un conflicto diplomático tras algunas declaraciones contra el actual mandatario brasileño y uno de los integrantes del tribunal supremo. Sin embargo, a pesar del involucramiento del Presidente, no habrá una delegación argentina en los comicios de este domingo.

    Fuentes del entorno de Milei explicaron que la decisión responde a cuestiones de seguridad, debido a la presencia de bandas criminales en Brasilia, lo que complica cualquier operativo de traslado para una comitiva. Este perfil bajo del oficialismo argentino contrasta con los gestos del kirchnerismo, que tuvo a la diputada Victoria Tolosa Paz fotografiándose con Lula tras los malos resultados en la primera vuelta.

    En el búnker de Bolsonaro no se mostrarán representantes de La Libertad Avanza (LLA) durante el balotaje. Ni Juliana Santillán, titular de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados, ni su par en el Senado, Bruno Paoltroni, viajarán a Brasil. Tampoco lo harán funcionarios del Gabinete ni otros posibles delegados nacionales, como Bartolomé Abdala, presidente provisional del Senado, quien considera que su lugar en la línea de sucesión presidencial no es compatible con una actividad política de esta magnitud.

    El único libertario que estará en Brasilia será el diputado Damián Arabia, cercano a Patricia Bullrich, en medio de la tensión que la ex ministra de Seguridad mantiene con el resto de la cúpula del Gobierno. Recientemente, Bolsonaro le pidió a Bullrich que le envíe un video de respaldo dirigido especialmente a las mujeres de Brasil, un segmento decisivo en la elección, que llega con pronósticos ajustados.

    Más allá de la decisión sobre la comitiva, en la Casa Rosada se discute lo que podría significar para la región un cambio de signo político en el Palacio de Planalto. Interpretaron el reciente debate presidencial como una señal favorable para Bolsonaro, a quien calificaron de “muy sólido” frente a un Lula que, según la lectura oficial, “mostró su decrepitud”. Sin embargo, son cautos con el pronóstico y calculan que el balotaje “va a seguir siendo muy ajustado”.

    El entusiasmo del Gobierno argentino se basa en una lectura geopolítica más amplia. Un funcionario que sigue de cerca la campaña brasileña explicó que lo que suceda en Brasil trasciende lo bilateral. “Es mucho más importante de lo que parece. Europa va camino a una guerra mundial y Brasil es una potencia económica enorme que tiene buen trato tanto con los países asiáticos como con los americanos”, sostuvo.

    Para esta fuente, el escenario internacional actual potencia la relevancia de lo que ocurra en la región. “Que Brasil lo gobierne algo racional va a ser un golazo. Podemos tener alianzas en todos los niveles con un bloque latinoamericano, sacando a México. Que haya cuatro años de coherencia en Latinoamérica es un golazo, porque atrae a todos los capitales que se están yendo de Europa”, planteó.

    Esta expectativa se conecta directamente con uno de los objetivos que Milei sostiene desde el inicio de su gestión: flexibilizar las reglas del Mercosur, un bloque que bajo la conducción de Lula se mostró reacio a introducir cambios estructurales. “El Mercosur no sirve más. La ley no es monolítica, todo cambia todo el tiempo”, afirmó el funcionario, quien reconoció que modificar el esquema actual del bloque “va a ser una tarea titánica”. Sin embargo, destacó que “ya hay varias ideas sueltas” y “se puede ir diseñando un nuevo esquema”.

    Con este horizonte, en la Casa Rosada esperan el resultado del domingo con la convicción de que un triunfo de Bolsonaro no solo sumaría un nuevo aliado ideológico en la región, sino que también podría destrabar una de las principales complicaciones que el Gobierno identifica para avanzar con su agenda de libre comercio dentro del bloque sudamericano.

    Fuente: Infobae

    Compartir