Italia.Ciberdelincuencia
El canciller italiano denunció ataques informáticos y amenazas familiares
El canciller italiano Antonio Tajani denunció ataques informáticos y amenazas a su familia tras la difusión de sus datos personales en la dark web.
El ministro de Relaciones Exteriores y vicepresidente del Gobierno de Italia, Antonio Tajani, denunció ser blanco de ataques informáticos y amenazas contra su entorno familiar. En un mensaje publicado el 7 de noviembre, el canciller informó que un grupo de ciberdelincuentes ha difundido sus datos personales en la dark web y busca obtener más información sobre él y sus allegados.
Tajani vinculó estas intimidaciones con la postura del Gobierno italiano frente a la guerra en Ucrania, donde Roma ha mantenido su respaldo a Kiev tanto en el plano humanitario como militar desde la invasión rusa iniciada en 2022. "Desde hace varios días, los ciberdelincuentes difunden mis datos personales en la dark web y buscan obtener más información, exponiéndome así a nuevas amenazas e intimidaciones", escribió en la red social X.
El canciller también destacó que las amenazas no solo lo afectan a él, sino también a su familia, y que los responsables estarían dispuestos a pagar para conseguir información adicional sobre sus seres queridos. Tajani afirmó que su apoyo a Ucrania es el principal motivo de los ataques: "Nuestra posición sobre Ucrania es la razón política por la cual estoy en su punto de mira: defender la libertad de un Estado soberano, tomar una posición clara a favor de la democracia y la independencia de una nación, eso es lo que es peligroso a ojos de estas entidades criminales".
En su mensaje, Tajani dejó claro que no se dejará intimidar por estas amenazas. "También implican a mi familia y están dispuestos a pagar para obtener más detalles sobre mí y mis seres queridos. Mi reacción es muy simple: no me dejaré intimidar de ninguna manera", expresó. Esta denuncia pone de relieve los riesgos asociados con la exposición de información personal de funcionarios públicos en entornos digitales, así como la creciente amenaza de la ciberdelincuencia.
Fuente: El Litoral