Estados Unidos.Economía y elecciones
EEUU llega a las elecciones con una economía dual: crece la actividad, pero también el costo de vida
El aumento de la inflación y el costo de vida golpean a los hogares estadounidenses, mientras se debate el impacto de las inversiones en inteligencia artificial.
Millones de estadounidenses participarán este martes de las elecciones de medio término en EEUU, que representan la primera prueba electoral para la segunda gestión de Donald Trump en la Casa Blanca. Estas elecciones no solo determinarán a los nuevos representantes del Congreso, actualmente dominado por el Partido Republicano, sino que también servirán como un referéndum sobre la administración trumpista.
Las encuestas proyectan una posible derrota republicana, con un 95% de probabilidad de que los demócratas recuperen la Cámara baja y un 73% de que obtengan el control del Senado. Según Portfolio Personal Inversores (PPI), una victoria opositora podría limitar la agenda legislativa de Trump y complicar las negociaciones fiscales, especialmente ante el vencimiento del financiamiento del gobierno nacional el 11 de diciembre y la discusión sobre el techo de deuda en 2027.
En este contexto, la agenda económica ha influido significativamente en el humor de los votantes, marcada por tres ejes interrelacionados: la presión sobre los costos de vida, el impacto económico de la guerra en Medio Oriente y el desarrollo de la inteligencia artificial. El aumento de los combustibles debido a la guerra en Medio Oriente ha afectado la imagen de Trump, mientras que la inflación sigue siendo un problema persistente.
Según el índice PCE, los precios en la economía norteamericana subieron un 3,6% interanual en septiembre, lo que indica que la meta del 2% de inflación fijada por la Reserva Federal no se ha cumplido. Este aumento de la inflación no ha sido compensado por una mejora en el poder adquisitivo, ya que el índice de costos laborales mostró una disminución en los ingresos reales de los trabajadores por segundo trimestre consecutivo.
Además, la crisis de accesibilidad se ha vuelto evidente, con una caída histórica en los contratos para la compra de viviendas usadas y un desplome en la confianza de los constructores de viviendas. El aumento de las tasas hipotecarias y los costos de construcción, vinculados al aumento de la inflación, han sido factores clave en esta situación.
A pesar de estos desafíos, la administración de Trump puede destacar algunos logros, como una tasa de desempleo por debajo del 4,5% y una expansión en la actividad de la industria manufacturera. Sin embargo, el verdadero motor de la economía ha sido la inteligencia artificial, con inversiones multimillonarias de grandes tecnológicas como Meta, Amazon, Microsoft y Google, que se comprometieron a invertir aproximadamente 1,12 billones de dólares en infraestructura relacionada con la IA.
Durante el tercer trimestre, el PBI norteamericano creció un 3,4% interanual, superando las expectativas del mercado. Sin embargo, estas inversiones también han generado un cuello de botella en la demanda, aumentando los precios de servicios esenciales y complicando la situación financiera del Estado.
Fuente: Ámbito